Ricardo Ávila
Editorial

La gallina pone otra vez

Ecopetrol mejoró sus cifras el año pasado, pero está en la obligación de sumar reservas si no quiere dolores de cabeza.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
marzo 06 de 2017
2017-03-06 08:28 p.m.
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Que las crisis tienen un lado positivo, es algo que acaba de confirmar Ecopetrol tras la publicación de sus resultados financieros, correspondientes al 2016. Y es que en medio de un escenario de precios internacionales complejo, la compañía logró mejorar, de forma importante, sus números, con lo cual vuelve a recuperar aire para enfrentar una buena cantidad de retos de aquí hasta el final de la década.

Para comenzar, vale la pena destacar que el balance volvió a mostrar saldo en negro de 1,6 billones de pesos, después de un rojo cercano a los cuatro billones en el 2015, cuando tuvo lugar un voluminoso ajuste contable cuyo efecto acabó siendo menor en la presente ocasión. Aun así, el logro es notable, sobre todo si se tiene en cuenta que las ventas cayeron en más de 8 por ciento el año pasado, tanto debido a una disminución en la producción de petróleo, como a las menores cotizaciones del crudo.

Tal vez lo más llamativo es que el giro en las cifras tuvo mucho que ver con un agresivo programa de reducción de costos que permitió ahorrar 2,5 billones de pesos, el cual incluyó desde la renegociación de centenares de contratos hasta el uso de menos diluyente para transportar los hidrocarburos que van por la red de oleoductos. Gracias a la apretada del cinturón, el margen antes de intereses, impuestos y depreciación de Ecopetrol es el más elevado, dentro del selecto grupo de las firmas más grandes del sector en el mundo.

"Entre impuesto a la renta y dividendos, la empresa pagará al Estado unos 5,5 billones de pesos, nueve veces más que en el 2016"

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Para los observadores, tampoco pasó desapercibido que la deuda neta, medida en dólares, cayó 22 por ciento, y que la posición de caja se fortaleció de manera contundente. A finales de diciembre, las disponibilidades de efectivo e inversiones de corto plazo ascendían a unos 14 billones de pesos, lo cual lleva a mirar de manera diferente los retos del 2017.

La hoja de ruta está clara. Tal como señaló ayer Juan Carlos Echeverry, presidente del conglomerado, el objetivo es “adicionar reservas y mantener el ritmo de producción”. A este respecto, es claro el propósito de “evaluar oportunidades de crecimiento inorgánico”, que no es otra cosa de mirar posibles compras tanto dentro como fuera de Colombia.

Ese interés está relacionado con la que es la mayor debilidad estructural de la empresa: a diferencia de la mayoría de sus competidoras, Ecopetrol cuenta con una cantidad de reservas recuperables relativamente baja. Sobre el papel, estas ascienden a 1.598 millones de barriles, pero de la cantidad mencionada, dos terceras partes corresponden a petróleo y el saldo a gas. Puesto de otra manera, al ritmo actual de extracción hay crudo para menos de cinco años, lo que es poco.

Obviamente, hay opciones para revertir la tendencia, al igual que apuestas en marcha. El plan de inversiones de este año es de 3.500 millones de dólares, que no es una cantidad menor. Con la adecuada combinación de buenas decisiones técnicas y suerte en las labores exploratorias, el fantasma del agotamiento de los yacimientos actuales podría irse mucho más lejos. Sin embargo, es indudable que el margen para equivocaciones es inexistente para no tener dolores de cabeza en el futuro cercano.

Junto a esa prioridad, la lista de temas que requieren atención es larga. La refinería de Cartagena se encuentra en plena operación, pero no está cerca el día en que dé utilidades. A su vez, los oleoductos son rentables, aunque la caída en la producción de petróleo ocasiona inquietudes. A esto se agrega que el Eln continúa con sus atentados, o que las relaciones entre administración y sindicato no son las mejores.

Mientras los planes siguen adelante, el Ministerio de Hacienda está de plácemes. Entre impuesto a la renta y dividendos, la empresa pagará al Estado cerca de 5,5 billones de pesos, nueve veces más que el año pasado. Eso demuestra la importancia de cuidar la ‘gallina de los huevos de oro’, cuya buena salud es clave para esta y las próximas generaciones de colombianos.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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