Ricardo Ávila

¿Cada uno por su lado?

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
febrero 13 de 2013
2013-02-13 01:02 a.m.
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No ha sido poco el interés despertado por la propuesta que dio a conocer el Ministerio del Trabajo el lunes pasado, que tiene que ver con un nuevo modelo de protección para la vejez. Y es que en un país en el que algo menos de la tercera parte de las personas en edad de jubilarse recibe una pensión, la posibilidad de que esa proporción suba a más del 80 por ciento llama la atención de la ciudadanía.

Pero ante una iniciativa que despierta alabanzas por ser ambiciosa y críticas de algunos sectores por los mecanismos planteados, resulta curioso –por decir lo menos– la frialdad del propio Gobierno. En contra de lo que es usual cuando se presenta una idea de esta envergadura, la Casa de Nariño ha mantenido un elocuente silencio. Por su parte, el Ministerio de Hacienda dejó claro que “no tiene una posición definitiva” sobre el tema. Además, recordó que “este es un año complejo para tramitar una reforma pensional”.

El argumento esgrimido tiene que ver con la dinámica parlamentaria y la urgencia de hacer algo en el campo de la salud, cuya estructura corre el peligro de colapsar si las cosas siguen como van. Debido a ello, el Congreso debería discutir en la próxima legislatura el proyecto de ley estatutaria para el sector, que fue presentado el semestre pasado, y que por obligación, y para ser válido, debe surtir sus cuatro debates reglamentarios entre marzo y junio.

Adicionalmente, el Ejecutivo ha hablado de un ajuste a la Ley 100 de 1993, que en la práctica implicaría hacerle cambios sustanciales al modelo adoptado hace casi dos décadas. Asuntos tan complejos como la permanencia de las EPS o de otras instituciones que hoy son eslabones de la cadena, serán objetos de un intenso debate.

Por último, los ministerios de Salud y Trabajo también se han comprometido con un proyecto de ley de formalización laboral, que busca crear una nueva categoría de empleado público y beneficiaría a miles de trabajadores de hospitales y clínicas estatales, que hoy tienen contratos de prestación de servicios. Aunque el costo de poner la casa en orden asciende a 800.000 millones de pesos según los cálculos oficiales, regularizar el empleo de tantas personas forma parte del propósito de darle un revolcón y mayor orden al sistema actual.

El problema es que la conjunción de tanta iniciativa hace difícil que todo salga. Si bien la ley estatutaria es del resorte de las comisiones primeras de la Cámara y el Senado, la de pensiones y las demás de salud deben comenzar a discutirse en las séptimas. Cuando a lo anterior se agrega que el cronograma es estrecho, se corre el peligro de aplicar aquel refrán que afirma que ‘el que mucho abarca, poco aprieta’.

Bajo ese punto de vista, resultaría lógico lo que dice Minhacienda cuando recuerda que “tenemos urgencia de reformar el sistema de salud, que es prioritario desde el punto de vista del bienestar”. A los ojos de los entendedores, eso quiere decir que la discusión sobre la propuesta del Mintrabajo quedaría relegada a un segundo lugar.

Sin necesidad de entrar en el debate sobre los méritos de cada tema, lo que resulta insólito es que la controversia se dé en forma pública. Para decirlo con claridad, existe una instancia en la cual se deberían establecer las prioridades de la administración, que es el Consejo de Ministros.

Lamentablemente, se cuentan en los dedos de una mano las veces en las que se ha reunido en los últimos meses. Como consecuencia, las polémicas surgen de los titulares, sin que nadie sea llamado al orden.

Ante lo sucedido, es necesario que la Casa de Nariño envíe mensajes claros, una vez lave la ropa sucia internamente. Ya sea que desee impulsar los temas de salud, los de pensiones o los dos al tiempo, cualquier postura es igualmente legítima. Pero lo que causa desconcierto es la sensación de que en el Gobierno hay más de una rueda suelta. Y que mientras unas giran hacia un lado, otras van en diferente dirección, sin que el carro de las reformas que son necesarias avance.

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