Ricardo Ávila

Lecciones de una sequía

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
marzo 26 de 2014
2014-03-26 01:47 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Ayer, tras semanas de informaciones que señalaban los efectos de la sequía que ha golpeado a una zona del Casanare, se pusieron en marcha acciones para aliviar la emergencia. Según lo informó el Consejero Presidencial para las Regiones, las medidas son el transporte de agua por carrotanque, la distribución del líquido en jagüeyes y reservorios, la habilitación de grandes tanques de almacenamiento, la perforación de pozos profundos, el uso de maquinaria para realizar obras y el retiro de los animales muertos que amenazan con crear una emergencia sanitaria en la zona.

La reacción fue posible gracias a que la Casa de Nariño tomó cartas en el asunto, a lo cual hay que agregar el respaldo de las empresas del sector de hidrocarburos que operan en la región. Son estas últimas las encargadas de facilitar parte del personal y el equipo por medio del cual debería ser posible aliviar la sed en múltiples puntos de la geografía del departamento.

Ante las impactantes imágenes aparecidas en los medios de comunicación, que muestran centenares de chigüiros, tortugas, caimanes y vacunos fallecidos tras el agotamiento de estanques, ríos y quebradas, ha comenzado el usual juicio de responsabilidades. Tal como es normal en Colombia, diferentes entidades han metido baza en el asunto, como la Fiscalía, interesada en establecer la existencia de posibles delitos.

Pero antes de que terminen las investigaciones, han abundado las declaraciones en las que se señalan supuestos culpables. Desde el alcalde de Paz de Ariporo, que se vino lanza en ristre contra la industria petrolera, hasta la Ministra de Ambiente, que –por irónico que suene– prefirió la táctica de la regadera, lo acostumbrado han sido los veredictos definitivos. Pocos se han tomado el trabajo de escuchar las afirmaciones del Ideam, según el cual el fuerte verano casanareño es normal y debería prolongarse hasta mayo.

Más lamentable quizás es el hecho de que el país ha vuelto a demostrar su incapacidad a la hora de reaccionar a tiempo ante las emergencias, incluyendo las de tipo local. Justo cuando se suponía que las lecciones que dejó hace unos años la ola invernal habían mejorado los mecanismos de alerta temprana, la conclusión es que las instituciones públicas continúan reaccionando, mal, tarde y de manera desordenada.

El asunto es importante, no solo a la luz de lo que pasa en parte de los Llanos –o de la quema de miles de hectáreas de bosques en Unguía, Chocó–, sino ante la certeza de que los eventos derivados del clima van a ser más intensos en los años por venir. Un informe de las Naciones Unidas volvió a recordar que son los países ubicados en el trópico –como el nuestro– los más expuestos al calentamiento global.

Tal señalamiento quiere decir que temporadas secas o lluviosas tienen mayor probabilidad de ser extremas, y que tanto en uno como en otro caso hay que subir los niveles de preparación. Por obvio que suene, lo que procede es aplicar el conocido refrán según el cual ‘es mejor prevenir que lamentar’, algo que implica cambiar la manera de pensar en entidades, más acostumbradas a apagar incendios que a instalar detectores de humo.

El problema es que cambiar los hábitos no es fácil y menos en un país que paga las consecuencias de la depredación de sus riquezas naturales. No obstante, lo sucedido en otras latitudes, en donde se han adoptado esquemas que permiten identificar puntos críticos en los que se deben hacer labores de monitoreo o, si es el caso, obras de mitigación, podría servir de ejemplo. Entidades como el Banco Mundial son depositarias de experiencias que Colombia necesita incorporar para evitar lo peor.

De lo contrario, el conocido ciclo de las recriminaciones seguirá siendo la constante. Y esa actitud, cuando vuelven a aumentar las posibilidades de que regrese el fenómeno de ‘El Niño’, es la que menos sirve.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado