Ricardo Ávila
Editorial

Llega la ola naranja

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
marzo 09 de 2016
2016-03-09 09:06 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Esta noche, Bogotá recibe uno de los espectáculos musicales más deseados de cualquier ciudad: un concierto de los legendarios Rolling Stones. De manera simultánea, la capital del país celebra la decimoquinta versión del Festival Iberoamericano de Teatro en 43 salas, 76 espacios y 1.250 funciones. El pasado lunes terminó en La Heroica el Festival Internacional de Cine de Cartagena, mientras que la industria fílmica nacional obtiene su logro más destacado: la nominación a los premios Óscar de El abrazo de la serpiente.

Música, cine y teatro no son solo muestra de la intensa actividad cultural del país, también reflejan el creciente papel de los sectores creativos en la dinámica económica.

Es la llamada economía ‘naranja’, o economía creativa, que recoge lo producido por actividades basadas en las ideas, el conocimiento y la creación. La publicidad, el diseño, los videojuegos, los libros, la moda, las películas, las canciones, la arquitectura, el software y los espectáculos constituyen un aporte que solo hasta hace pocos años se empezó a contabilizar.

Precisamente, la Cuenta Satélite de Cultura del Dane y el Ministerio de Cultura es un paso adelante en esa dirección. Por ejemplo, en materia de productos editoriales, en el 2013 el valor agregado fue de 1,7 billones de pesos, mientras que en audiovisuales la cifra alcanzó los 2,1 billones. De acuerdo con datos del Dane, los ingresos por servicios de producción de películas y programas de televisión aumentaron en 37,3 por ciento, en el 2015. Entre 1,5 y 3 por ciento del PIB se calcula el impacto de las industrias creativas en Colombia: una contribución similar al sector minero.

La diversidad cultural del país, su masivo acceso a internet y la existencia de circuitos para la música y las artes en distintas ciudades, configuran una importante cuota inicial para la consolidación de una verdadera industria alrededor de la creación. No obstante, la economía nacional está lejos de contar con verdaderos clústeres creativos para las producciones audiovisuales, la multimedia o la propiedad intelectual. Por otro lado, a los sectores más organizados, como la moda o las editoriales, les hace falta mayor sofisticación en sus encadenamientos.

En años recientes, el Gobierno ha impulsado áreas como la cinematográfica, con efectivas leyes de promoción. Nadie puede negar que el cine nacional hoy está en mejor condición y con mayor vitalidad financiera que años atrás. Pese a lo anterior, son muchos los requisitos que hacen falta para que se cuente con una política integral de promoción de estas actividades. En otras palabras, el talento y la creatividad están ahí, pero el engranaje que transforma esa inspiración en negocios sostenibles que muevan la economía aún no está instalado.

Parte de esa articulación es la que el proyecto de ley de la ‘política naranja’ busca montar. La iniciativa es autoría del senador Iván Duque, y entra la próxima semana a discutirse en primer debate en la Cámara alta. El parlamentario del Centro Democrático fue uno de los pioneros del estudio de la economía creativa desde su trabajo investigativo en el BID. La propuesta contempla incentivos tributarios, mejorar la información económica de esos sectores, la construcción de infraestructura y líneas de crédito, entre otros instrumentos.

Colombia es tierra fértil para los carnavales, las fiestas, los artistas, las expresiones culturales y, en general, la creatividad. Pero la traducción de estos productos intangibles, tan únicos, en un motor de dinamismo empresarial y económico, no se da espontáneamente. Algunas herramientas iniciales están en el mencionado proyecto, el cual merece ser discutido a fondo en el Congreso.

El potencial de las ideas para impulsar el crecimiento económico está probado. Ahora, con los bajos precios de las materias primas, del petróleo y el carbón, el país podría orientarse hacia otras riquezas, en especial, la de nuestra cultura.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado