Ricardo Ávila

Manos a la obra

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
marzo 10 de 2015
2015-03-10 03:01 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Cuando los expertos hablan del posible desempeño de la economía colombiana en el futuro cercano, hay un sector que surge como el responsable de que las cosas salgan relativamente bien, en un contexto de desaceleración causado por el desplome en los precios del petróleo. Se trata de la construcción, que completa un par de años como el segmento más dinámico, pero en el cual hay esperanzas todavía mayores.

El motivo más conocido tiene que ver con los planes en materia de infraestructura que adelanta la administración Santos. Iniciativas como las concesiones viales de cuarta generación deberían servir no solo para romper los cuellos de botella que existen en lo que hace a la movilidad, sino para impulsar un círculo virtuoso con efectos positivos sobre la industria y el empleo. A lo anterior hay que sumar las Asociaciones Público Privadas que empiezan a tener luz verde y deberían darle un impulso adicional al tema.

No obstante, muchos olvidan en las cuentas lo que puede ocurrir con otro renglón no menos crucial, como es el de la vivienda. De acuerdo con las cifras gubernamentales, 916.000 casas o apartamentos nuevos se completaron o comenzaron a edificarse en el cuatrienio pasado, en lo que se califica como un récord histórico. En lo que concierne a este periodo presidencial, el Plan de Desarrollo habla de 800.000 unidades, de las cuales la mitad saldrían de los programas que impulsa el Ejecutivo.

Precisamente ayer fue presentado el de ‘Mi casa ya’, que está diseñado para apoyar a las familias que ganan entre dos y cuatro salarios mínimos mensuales y que forman parte de lo que se podría describir como la clase media emergente. Las investigaciones hechas mostraron que este segmento de la población no estaba bien atendido, con lo cual se pasó a un interesante esquema en el que se combina un subsidio a la tasa de interés, junto con un beneficio a la hora de pagar la cuota inicial.

La entusiasta respuesta de los constructores privados que deberán desarrollar las urbanizaciones que se encajen en esta categoría, sugiere que el modelo está bien encaminado. De acuerdo con las proyecciones oficiales, los 2,4 billones que se han asignado hasta el 2018 deberían traducirse en 100.000 viviendas y el multiplicador de impacto económico sería de tres veces el monto presupuestado.

Lo que pase en esta área debería sumarse a estrategias ya conocidas. La que más prensa ha recibido es la de casas gratis, dimensionada en 100.000 unidades, la mitad de las que se anunciaron en el Congreso de Camacol, en agosto pasado. Tal parece que las estrecheces presupuestales obligaron a recortar no solo este compromiso, sino la promesa hecha en la campaña presidencial, que era todavía mayor.

También –frente al escenario de seis meses atrás– son menos ambiciosas las metas de ‘Casa ahorro’, que hoy comprende 86.000 viviendas, frente a las 250.000 que se mencionaron. El abanico lo cierra el recorte de hasta cinco puntos porcentuales en la tasa de interés, para el cual hay 130.000 cupos, cuyo valor global es de 1,2 billones de pesos.

Según el Ministerio del ramo, el impacto conjunto de los cuatro capítulos citados equivaldría a algo menos de dos puntos del Producto Interno Bruto en el cuatrienio y a la generación de 271.178 empleos adicionales, frente a los 1,5 millones que tienen que ver con la actividad. Tales proyecciones no comprenden el aumento en el bienestar de los miles de familias que tendrán un techo propio, sin hablar de los ambiciosos planes que también existen en las zonas rurales.

Por lo tanto, la agenda es ambiciosa. Aparte de los dineros públicos involucrados, en la ruta crítica se encuentran los alcaldes de centenares de municipios, las firmas edificadoras y la ciudadanía en general. Y para que las cosas funcionen, no hay opción distinta a la de ponerle manos a la obra. Literalmente hablando.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado