Ricardo Ávila

Noche de ronda

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
diciembre 11 de 2013
2013-12-11 03:22 a.m.
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Puede ser que el bucólico ambiente de la legendaria isla de Bali haya sido definitivo para que un tema complejo, que llevaba 12 años de negociaciones y frustraciones, llegara a feliz término. Otros atribuyen el resultado a la voluntad de las naciones más recalcitrantes para no descarrilar el precario consenso, mientras que más de uno acepta que ciertos funcionarios fueron claves para suavizar posturas aquí y allá.

Pero, independientemente de cuál sea la explicación, lo cierto es que, la noche del fin de semana pasado, en Indonesia se pudo concluir el proceso de negociación multilateral sobre temas comerciales, conocido como la Ronda Doha, llamada así porque todo comenzó en Qatar en el 2001. En pocas palabras, lo conseguido representa un paso más para levantar las barreras que impiden el intercambio de productos, un experimento que en el pasado ha sido clave para impulsar el ritmo de la economía mundial.

Según los cálculos de la Organización Mundial del Comercio –cuya validez como institución había empezado a ser cuestionada ante la dificultad de conseguir un humo blanco–, los beneficios serán tangibles. La entidad sostiene que lo logrado en la presente oportunidad podría agregarle cerca de un billón de dólares al PIB global y generar unos 20 millones de nuevos empleos, sobre todo en el tercer mundo.

Ante tales beneficios, la pregunta obvia es por qué algo que sobre el papel parece ser tan bueno fue tan difícil de sacar adelante. La respuesta es que no todos los países que integran la OMC lo hacen en un plano de igualdad, por lo cual difícilmente se puede hablar de que las ganancias mencionadas se vayan a repartir equitativamente.

El asunto más espinoso de todos es, sin lugar a dudas, el de la agricultura, en el que aparece el espectro de los subsidios por cuenta de los cuales los productores de las economías más desarrolladas pueden afectar a los cultivadores de regiones más pobres. En un comienzo, los desacuerdos entre Estados Unidos y Europa llevaron al fracaso las primeras conversaciones, pero más recientemente las naciones emergentes han expresado sus reservas sobre el asunto.

Un caso típico es el de India que, con base en el argumento de preservar su seguridad alimentaria, protege a sus agricultores, así los costos de cosechar un kilo de arroz sean más altos que en otras latitudes. El motivo es que no solo se trata de entregar la comida al mejor precio posible, sino de garantizarles una vida digna a millones de personas que habitan en sus zonas rurales.

En consecuencia, y con el de fin de lograr el resultado, en Bali se aceptó una cláusula que permite una moratoria. Ese fue el motivo por el cual algunos críticos de lo acordado señalaron que más allá de los abrazos entre los ministros y las delegaciones de 160 países, el balance puede calificarse de modesto.

No obstante, quienes miran las cosas desde otro ángulo señalan que lo importante esta vez fue lo pactado en torno a medidas para facilitar el comercio. Y es que más allá del eterno debate sobre aranceles y obstáculos a la entrada de productos, a veces se olvidan otras dificultades que impiden el libre tránsito de bienes, debido a que encarecen su paso.

En este campo, Colombia tiene mucho que decir y que hacer. Diversos estudios muestran que el sobreprecio de mover de un sitio a otro un bien determinado puede llegar a ser del 30 por ciento por cuenta de los conocidos problemas de infraestructura, falta de cadenas de fríos y malos sistemas de despacho y entrega. En consecuencia, podríamos beneficiarnos muchos si la Ronda de Doha se vuelve realidad pronto.

Ello, sin embargo, no va a ser algo inminente. No solo la OMC tiene que plasmar lo conversado en Indonesia en un texto aceptable para sus socios, sino que ahora comienza el lento proceso de ratificación, en cada parlamento. Aun así, y sin esperar maravillas, se dio un paso hacia adelante, que no es poca cosa al cabo de 12 años.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

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