Ricardo Ávila

Objetivos concretos

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
agosto 20 de 2014
2014-08-20 04:07 a.m.
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La reunión del lunes pasado en la hacienda presidencial de Hatogrande convocó a los principales integrantes de la administración Santos –incluyendo a los nuevos y a quienes vienen de atrás– con el fin de pasarle revista a los temas prioritarios del cuatrienio que viene de comenzar. Aparte de las presentaciones de rigor y del cambio que significa tener una Casa de Nariño fortalecida en su estructura, junto con un vicepresidente empoderado, el ejercicio sirvió para definir varias metas.
Así ocurrió en materia económica. Tal como lo señaló, al final de la tarde de ese día, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, se fijaron objetivos que se dividen en cinco puntos. Todos ellos no solo implican que el ritmo de crecimiento visto desde el 2010 debe acelerarse, sino que las conocidas locomotoras de la prosperidad mejoren su marcha.
No de otra manera podría alcanzarse el primer propósito, consistente en elevar el ingreso nominal por habitante al equivalente de 11.200 dólares en el 2018, frente a los 8.300 del 2014 y los 6.306 de hace cuatro años. Un incremento del 34 por ciento en dicho indicador obliga a que el Producto Interno Bruto se expanda a más del 6 por ciento anual, algo que matemáticamente no es imposible, pero que indudablemente es difícil dadas las circunstancias.
La razón es que, sin desconocer el buen arranque del presente año, hay vientos en contra que no se pueden desconocer. El más fuerte de todos tiene que ver con el fin de la bonanza en los precios de los bienes primarios que representan la inmensa mayoría de nuestras exportaciones y cuyas cotizaciones elevadas son fundamentales para que la buena salud de las finanzas estatales se prolongue.
No obstante, el Ejecutivo considera que el liderazgo que ha asumido el sector de la construcción –compuesto por los capítulos de edificaciones y obras civiles– seguirá presente. En particular, el programa de vías de cuarta generación debería empezar a ejecutarse en el 2016 y servirá para dinamizar múltiples actividades, además de crear oportunidades en muchos frentes.
Uno de esos es el del empleo. Por ello, el Gobierno aspira a que la tasa de desocupación baje al 7,5 por ciento dentro de cuatro años. Caer a ese nivel implica generar 2,5 millones de puestos de trabajo adicionales, una cifra que es muy ambiciosa. De hecho, los estudiosos del tema insisten en que dada la elevada informalidad laboral que nos caracteriza, descender mucho más frente a los parámetros actuales es algo casi imposible.
Con el fin de convencer a los escépticos, Santos y su equipo sostienen que la mejor manera es instalarle a la economía un motor más grande, algo que se logra con una mayor tasa de inversión. En términos exactos, se trata de elevar la proporción de la inversión sobre el PIB del 30 al 32 por ciento. Esto depende no solo de que los ambiciosos programas públicos se lleven a cabo, sino de que la confianza del sector privado -que es el que hace las principales apuestas- vaya en aumento.
La combinación de más crecimiento, menos desempleo e inversiones que superen con creces la media histórica deben llevar a nuevas reducciones en la tasa de pobreza. En el 2018 esta debería caer hasta el 25 por ciento, cuatro puntos menos que ahora. En lo que hace a la indigencia, la baja sería casi del mismo orden, con el fin de que quede en 5 por ciento.
Si bien en lo que hace a pobreza el objetivo puede sonar menos ambicioso que en los otros renglones, el desafío es inmenso. La razón es que implica que se van a conseguir mejoras importantes en la calidad de vida en las zonas rurales y las regiones más apartadas, que es en donde impera la miseria.
Debido a ello, hay que empezar cuanto antes. Sin desconocer que los logros en el primer periodo de Santos fueron notorios, ahora la vara es más elevada. Y para lograr superarla no basta con hacer las cosas de la misma manera, sino que hay que enmendar más de una plana.

 

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

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