Ricardo Ávila

La olla raspada

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
septiembre 26 de 2013
2013-09-26 04:37 a.m.
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Faltan todavía cerca de tres semanas antes de que se venza el plazo que dan las normas, para que el Congreso de la República le dé su bendición final al proyecto de ley que contiene el presupuesto general de la Nación del 2014. A pesar de la relativa lejanía de la fecha, buena parte de la discusión parecería haber quedado zanjada, tras el trabajo que hicieron las comisiones económicas en el Capitolio y que concluyó el lunes pasado con la votación favorable de un texto que incluye no pocas modificaciones frente a la propuesta original del Gobierno.

Ahora falta el paso por las plenarias, que serán las encargadas de resolver las 143 proposiciones de gasto que radicaron varios parlamentarios. Aunque la práctica es usual, en esta oportunidad la presión sobre los ponentes será mayor, dada la cercanía de la temporada electoral en la cual los senadores o representantes que aspiran a ser reelegidos tratarán de lograr partidas que les generen réditos políticos.

Aun así, quienes saben de estas cosas aseguran que el espacio para sorpresas es mínimo y que los principales lineamientos han quedado definidos. Estos incluyen un programa de gastos que no tiene precedentes y que ascenderá a 203 billones de pesos. La suma anotada tuvo un incremento de 3,1 billones frente a la propuesta radicada a finales de julio, como consecuencia de los paros que sacudieron al país y fijaron los ojos de la opinión en las necesidades del campo. De tal manera, esa cuantía se destinará a los requerimientos del sector agropecuario, aunque su distribución precisa sería determinada en una fecha posterior por el Ejecutivo.

Con el fin de sustentar la expansión anotada, el Ministerio de Hacienda se comprometió a presentar un proyecto de ley que tendrá tan solo un artículo y cuyo propósito será el de modificar el estatuto tributario. Cuando este sea aprobado, el desmonte del gravamen a los movimientos financieros –más conocido como el cuatro por mil– será pospuesto por un año y le permitirá al fisco contar con fondos suficientes para atender los nuevos requerimientos.

Pero las variaciones no terminaron ahí. En la revisión que se realizó durante las sesiones de trabajo de las comisiones conjuntas del Congreso tuvo lugar una llamativa redistribución de cifras, gracias a la cual el rubro de inversiones presentó un incremento de 2,6 billones de pesos más. En total, este capítulo recibiría 46,3 billones, una cantidad que no tiene precedentes y resulta aún más significativa, dada la relativa estrechez de las cuentas estatales.

La fuente principal de la reorganización de las partidas fue un recálculo de lo que se llevará el servicio de la deuda que, frente al estimativo original, disminuiría en casi dos billones de pesos. La razón es el escenario usado para proyectar las amortizaciones y el costo de las nuevas emisiones de bonos que se hagan. Adicionalmente, hubo cierta labor de ‘peluquería’ que permitió identificar sumas adicionales, en las que algunos ministerios se vieron obligados a hacer un sacrificio.

Ante esos ahorros, áreas como la de infraestructura resultaron beneficiadas. Por ejemplo, se podrá contar con los fondos que se requieren para adecuar el túnel de La Línea, que se terminaría el próximo año, o fortalecer la red vial terciaria. De la misma manera, ciertos programas sociales como Familias en Acción o la atención a la primera infancia se verán reforzados.

Todo lo anterior ocurrió con una margen de maniobra más estrecho que el de años anteriores y junto a necesidades que no dejan de crecer. En tal sentido, el Ministerio de Hacienda tendrá que mantener la rienda corta para evitar hallazgos desagradables en la parte final del debate en el Capitolio. Ello exigirá saber decir no, si surgen requerimientos adicionales, sobre todo de las bancadas cercanas al Gobierno, pues existe la sensación de que esta vez fue necesario ‘raspar la olla’, incluso con mayor fuerza que en otras ocasiones.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

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