Ricardo Ávila

Los otros temas clave

Si bien la reforma tributaria tiene tres ejes centrales, hay un esfuerzo claro a la hora de luchar contra la evasión al fisco.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
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Ricardo Ávila
octubre 08 de 2012
2012-10-08 12:01 a.m.
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Tras la presentación del proyecto de reforma tributaria que esta semana debería comenzar su tránsito en el Congreso –ojalá con mensaje de urgencia para darle a la iniciativa la prioridad que merece–, ha empezado el análisis minucioso de los 102 artículos que lo componen. Quienes han tenido oportunidad de hacer una lectura cuidadosa coinciden en dos opiniones: la primera es que se trata de una propuesta técnica y bien elaborada, seguramente por los meses de maduración que tuvo; la segunda es que tiene varias aristas que van mucho más allá de los ejes centrales que han sido destacados.

En otras palabras, es sabido que el texto se concentra en tres temas: el desmonte parcial de las cargas parafiscales sobre la nómina; la simplificación de las tarifas del IVA que pasan de seis tasas a tres, y el nuevo régimen de renta, tanto para las personas jurídicas como naturales. Implícito en los artículos hay un objetivo de hacer el sistema más progresivo y poner en marcha estímulos para la generación de empleo formal.

Pero las metas no se detienen ahí, una de las partes sustantivas de la reforma es la que busca cerrar los boquetes que permiten una gran elusión y evasión tributaria. ¿A cuánto ascienden esas pérdidas? Según cálculos gubernamentales, en el caso del IVA, el total sería de 6 billones de pesos, aunque otros estimativos duplican esa cifra. En lo que hace a renta, se habla de 20 billones de pesos, que salen de regímenes especiales o los ingresos que no se reportan en las profesiones liberales, entre otros.

Con el fin de luchar contra ese flagelo, se proponen varios cambios fundamentales. Uno de los más importantes es la modificación en la definición de residencia en el país o la identificación de lo que constituye una sociedad nacional, así esté radicada en otra latitud. Un ejemplo de lo que se busca evitar es el uso de paraísos fiscales, en donde hay sociedades que son dueñas de uno o varios apartamentos o casas millonarias, que les evitan a sus verdaderos propietarios declarar su verdadero nivel de riqueza.

Igualmente, hay la voluntad de luchar contra los abusos en el uso de la prima de colocación de acciones o cuotas, que está siendo usado para reducir indebidamente el impuesto de renta. No menos importante es el manejo de los precios de transferencia que influye sobre las bases gravables, con lo cual se pueden causar utilidades o pérdidas ficticias. Aparte de lo anterior, se establece un nuevo método para determinar el margen de utilidad en las operaciones con sociedades vinculadas.

Los asuntos mencionados son complejos de entender para el público en general, pero son la fuente de una inmensa inequidad. Esta consiste en que personas o sociedades del mismo nivel de ingreso tengan tasas de tributación efectiva muy diferentes, que en muchos casos tienen que ver con la utilización de una ‘avivatada’ permitida por las normas vigentes.

Pasando a otras áreas, hay un par de temas más que es necesario destacar. El primero es la derogación de la Ley 963 del 2005, más conocida como de estabilidad jurídica. Aunque el propósito de esta era loable al tratar de darle continuidad a las reglas del juego, en la práctica se presentaron excesos, con lo que las firmas que suscribieron contratos tienen un tratamiento mucho más favorable que aquellas que no. Dicho lo anterior, se respeta lo existente, al igual que las solicitudes radicadas antes de que entre a regir el nuevo estatuto.

También hay que señalar el cambio en la base del impuesto a la gasolina, que se fija en 1.050 pesos para la corriente. A pesar de que dicho valor permitirá una reducción de unos 200 pesos en el precio del galón, lo importante es que se abandona el porcentaje de antes, con lo cual los futuros incrementos no se repartirán de la misma manera que ahora. Eso garantiza un mayor alivio para los consumidores, que hoy parece pequeño, pero que no lo será si la cotización del petróleo se dispara un día de estos.

RICARDO ÁVILA PINTO

ricavi@portafolio.co

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