Ricardo Ávila

Que todos pongan

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
febrero 12 de 2015
2015-02-12 03:21 a.m.
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El Plan Nacional de Desarrollo abrió otro capítulo en el largo camino de Bogotá hacia la primera línea del metro. Las declaraciones de Simón Gaviria, director de la entidad, sobre los compromisos de la Nación con el proyecto de infraestructura, pusieron el dedo en la llaga: la plata. Estimada en unos 15 billones de pesos –que podrían convertirse en 20 si se le suman devaluación, imprevistos y costos financieros–, la megaobra se convertiría en la más ambiciosa en la historia del país.

La necesidad del metro para el Distrito no está en discusión. Si bien varias voces expertas han alertado que los 27 kilómetros de tren subterráneo no son la panacea, su entrada en operación sería un histórico avance. Pero, también es cierto que la movilidad capitalina atraviesa por una crítica situación que deteriora la calidad de vida de los habitantes de la urbe.

Que esta primera línea se trague cual agujero negro los dineros destinados a varios planes de movilidad no le conviene a nadie. Para citar un caso, la troncal de TransMilenio por la Avenida Boyacá, con un costo cercano a los 1,5 billones de pesos, beneficiaría al occidente, sector dinámico y populoso de la metrópoli. Aunque el metro ha ganado un amplio consenso entre las distintas fuerzas políticas, congelar otras obras de infraestructura por su alto costo no es la alternativa correcta.

La ratificación del compromiso de la Casa de Nariño con la principal iniciativa de Petro es una buena noticia para una ciudad que atraviesa una crisis de pesimismo y desconfianza en la administración distrital. No obstante, antes de abrir el primer hueco, la Nación, la Alcaldía y los bogotanos deben tener la mayor claridad posible sobre el modelo financiero de la primera línea, los aportes de cada uno, una dimensión realista de los sacrificios fiscales y un cronograma de construcción veraz.

El Gobierno Santos ha puesto sobre la mesa desde el año pasado 6 billones de pesos para las obras civiles y otro billón para emprendimientos distintos. El compromiso se mantiene, a pesar de las angustias fiscales, pero sería insuficiente dadas las cifras en juego.

El Distrito, por su parte, hace cuentas similares y calcula ingresar a sus arcas recursos adicionales con instrumentos como la plusvalía, los cobros de congestión, la valorización y las alianzas público-privadas (APP). Cabe destacar que el articulado del Plan facilitaría el uso de estas herramientas. Mientras tanto, en los próximos meses la Financiera de Desarrollo Nacional estudiará la estructuración para así estimar el costo total con mayor exactitud.

No obstante, hay restricciones que forzarán a cambiar la hoja de ruta inicial. Una de esas modificaciones es el tiempo. ProBogotá, iniciativa del sector privado, lanzó una propuesta que ha sido de buen recibo, como es la de un metro por fases. Al dividir la línea en dos etapas, los costos y los retos de ingeniería se reducirían. La mayor ventaja de esta opción sería la liberación de recursos para invertir en el resto de obras urgentes.

El ambiente electoral, que desde ya se respira en Bogotá, no ayuda a un debate serio sobre el metro. Aunque los principales aspirantes a la Alcaldía se han manifestado a favor, la tentación de politizar la discusión es muy grande.

Esa misma advertencia le aplica a Gustavo Petro, quien buscará arrancar como sea para mejorar el balance de su gestión, criticada por amplios sectores. Pero sería un craso error que una iniciativa tan vital, costosa y de tanta envergadura, quede presa de intereses proselitistas.

Y falta mucho aún. A ingenieros y analistas financieros les espera el desafío de diseñar una primera línea que valga menos. A la Nación, la disposición de ser más generosa fiscalmente con una ciudad que representa una cuarta parte de la economía. Y al Distrito le queda ser más creativo y realista para no caer en las cuentas alegres de La Lechera por el afán de empezar cuanto antes.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto

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