Ricardo Ávila

Un problema crudo

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
octubre 20 de 2015
2015-10-20 03:19 a.m.
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La situación del sector petrolero es más grave de lo que muchos se imaginan y las soluciones aún están a mitad de camino.

Esas son las conclusiones que dejó el Congreso de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), que tuvo lugar la semana pasada en Bogotá. Tras dos días de presentaciones y debates quedó claro que la actual coyuntura no tiene visos de mejorar en el corto plazo, y que el nuevo entorno exige grandes esfuerzos tanto públicos como privados.

El panorama petrolero está nublado por donde se lo mire. Aunque los precios internacionales han tenido un ligero repunte en las últimas semanas, la recuperación seguirá siendo lenta y la posibilidad de volver a cotizaciones altas no se ve por ningún lado.

El rasgo fundamental de la nueva realidad consiste en que la Opep ha dejado de operar como un cartel, y ahora el mercado depende del libre juego de la oferta y la demanda.

La noticia buena para Colombia es que los bajos precios ya han impactado al sector en Estados Unidos, mermando gradualmente la producción de crudo en los últimos meses y reduciendo drásticamente el número de taladros en operación. Aunque esa situación daría para esperar un aumento de las cotizaciones, la mala noticia es que los miembros de la Opep están luchando entre sí para no perder participación en el mercado, en un entorno de grandes inventarios y capacidad productiva por utilizar. Por eso, no es raro que algunos expertos afirmen que el mundo tiene que hacerse a la idea de que los precios actuales constituyen la nueva normalidad.

Las noticias en el ámbito nacional no son mejores. Aunque la producción se ha mantenido alrededor del millón de barriles diarios, el panorama hacia adelante no es promisorio. Con el actual ritmo de extracción, las reservas con que cuenta el país no durarían más de seis años, lo que impone la necesidad apremiante de encontrar nuevos yacimientos. Sin embargo, la caída de los precios ha afectado severamente los recursos que tienen las empresas petroleras para invertir. En lo corrido de este año se han desarrollado 19 pozos exploratorios, lo que implica una caída notable frente a los 92 del 2014.

El Gobierno ya ha empezado a tomar medidas para enfrentar esta situación. El año pasado las autoridades viabilizaron la creación de zonas francas para los proyectos que se desarrollan costa afuera y agilizaron la expedición de licencias ambientales. Además, en los últimos meses la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ha tomado varias medidas orientadas a ampliar los plazos de los proyectos, permitir el traslado de recursos de actividad exploratoria de unos bloques a otros, y flexibilizar las garantías de los contratos para liberar recursos para las compañías.

Aparte de lo que ya se ha hecho, es necesario trabajar en áreas sensibles como la promoción de la exploración en vastas zonas del país, que aún no han sido intervenidas, y urge implementar estrategias más efectivas para ofrecer bloques al sector privado. También será necesario ajustar la tajada que el Gobierno toma de los ingresos petroleros (conocido como el ‘government take’), de modo que se adecúe a las nuevas condiciones del sector, y a la renovada competencia de países vecinos, como México. Ese ajuste deberá hacerse teniendo en cuenta los demás elementos de la Reforma Tributaria estructural, que se pondrá en marcha una vez las autoridades reciban el informe final que la Comisión de expertos debe emitir antes de terminar el año.

Por supuesto que el sector privado también tendrá que adaptarse a las nuevas condiciones del mercado. Las compañías petroleras no deben esperar a que se recuperen los precios para poner en marcha cambios operativos y transformaciones tecnológicas, que permitan elevar una productividad, que en muchos casos permaneció dormida durante la época de las vacas gordas. Si no hay profundos ajustes productivos, cualquier esfuerzo de las autoridades sería estéril.

La actual crisis petrolera no es la primera que enfrenta el sector en su larga historia, y tampoco será la última. De toda ha salido avante con la suma de esfuerzos públicos y privados. Esta no debe ser la excepción.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto

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