Ricardo Ávila

Problemas en la vía

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
octubre 02 de 2013
2013-10-02 12:36 a.m.
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La política de modernización del transporte público en las principales capitales del país atraviesa por uno de sus peores momentos.

Sus ejes centrales, los llamados sistemas ‘transmilenio’, sufren hoy una profunda crisis operativa y financiera en seis ciudades, que incluyen serios problemas de imagen pública.

A líos de demanda de pasajeros y retrasos en los cronogramas, se suman hoy quiebras de algunos operadores y graves incumplimientos.

Los esquemas de buses de este tipo se han constituido desde hace una década en la apuesta del Estado colombiano para racionalizar y dignificar el caótico transporte público urbano.

La premisa fue la de replicar el TransMilenio capitalino en Cali, Barranquilla, Medellín, Bucaramanga, Pereira y Cartagena. El modelo consistía en la construcción pública de infraestructura que incluía carriles exclusivos y estaciones, así como la conformación de empresas privadas que proveyeran y operaran los vehículos.

Simultáneamente, las ciudades sacarían los buses tradicionales de los corredores usados y los privados crearían un recaudo único para erradicar la guerra del centavo.

Desde el punto de vista financiero, los ‘transmilenios’ cobrarían una tarifa que cubriera sus costos operacionales y dejara ganancias para no requerir subsidios del Gobierno.

El usuario podría finalmente pagar con una tarjeta el tiquete, viajar en vehículos modernos y disfrutar de equipamientos urbanos adicionales, como puentes peatonales, accesos, andenes y hasta ciclorrutas.

No obstante, lo que en principio funcionó para la capital de la República, no solo ha demostrado sus limitaciones en el resto de ciudades, sino también se ha deteriorado en la metrópoli. Las razones del descalabro son múltiples y complejas.

En materia técnica, los modelos financieros y de demanda de pasajeros sobre los cuales se estructuraron las entradas en operación han fallado estruendosamente. Mientras que en Bogotá TransMilenio ha sido víctima de su propio éxito, Metrolínea de Bucaramanga, Megabús de Pereira y Transmetro de Barranquilla no transportan los pasajeros proyectados.

Déficit similares ahogan al MIO de Cali y a Metroplús de Medellín. Los problemas de gerencia aquejan, asimismo, a algunos operadores y los tienen al borde de la quiebra.

La falta de usuarios es también un resultado de la debilidad política de los alcaldes.

A diferencia de la mano dura que caracterizó los primeros años de funcionamiento de los articulados rojos capitalinos, las administraciones locales han permitido la competencia de mototaxistas, buses y otras alternativas piratas a las troncales definidas. Sin pasajeros, los ingresos de sistemas sin subsidios se traducen en menos flota, menores frecuencias e incumplimientos de los contratos de operación.

Como si lo anterior fuera poco, los retrasos en la construcción de troncales, patios, talleres y estaciones golpean algunos sistemas, ya que impiden su crecimiento y frenan su operación.

La crisis no es un fenómeno nuevo y las alarmas vienen encendidas desde hace varios años. Sin embargo, es importante separar las bondades de la política pública de los errores crasos en su implementación.

La apuesta del Gobierno Nacional por modernizar el transporte masivo en las grandes ciudades ha sido seria, y responsable tanto fiscal como políticamente. Es evidente que los problemas de demanda requieren ajustes en la estructuración técnica de los proyectos, decisiones en materia financiera y voluntad política local para controlar la competencia pirata.

El esfuerzo debe cobijar al resto de ciudades intermedias donde se están desarrollando Sistemas Estratégicos de Transporte. Las lecciones de los sistemas integrados deben permear el debate técnico y la planeación de las apuestas de modernización de estas urbes.

Frente a los ‘transmilenios’, la hoja de ruta debe definirse pronto para frenar el desangre financiero y reacomodar las cargas necesarias.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

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