Ricardo Ávila
Editorial

En la puerta del horno

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
abril 05 de 2016
2016-04-05 09:29 p.m.
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En medio de las complejas realidades de la coyuntura y a pesar de la incredulidad de la ciudadanía, el Gobierno sostiene que sigue sin desviarse del rumbo trazado en el Plan de Desarrollo. En el mejor de los casos, los proyectos en marcha harán más propicio el clima para la inversión privada e impulsarán la generación de empleo.

Pero es fundamental que el país no pierda de vista los esfuerzos complementarios que se requieren. Si las empresas no encuentran los bienes públicos y el talento que requieren, ¿cuáles inversiones van a ser sostenibles en las zonas del posconflicto? Si los emprendedores no pueden consolidar sus ideas de negocio y crecer, ¿dónde van a conseguir un empleo y una buena remuneración las nuevas generaciones de profesionales? Si el sector privado no logra desarrollar bienes y servicios que compitan de tú a tú con competidores globales, ¿qué productos van a ir por las nuevas autopistas para ser exportados?

La lista de tareas que tienen el Gobierno y el propio sector privado para responder estas preguntas es larga y compleja. Incluye una reforma tributaria que logre un sistema más eficiente y equitativo. Pasa por tener puertos y centros de distribución eficaces para evitar tiempos de espera excesivos en operaciones de comercio. Y requiere, además, de una agenda clara para aumentar la productividad de trabajadores y compañías.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, entre 1980 y el 2011 la productividad de los países de la Ocde creció al 0,4 por ciento anual, mientras que en Colombia cayó a un ritmo de más del 1 por ciento. El resultado es dramático, pues, como muestra el Consejo Privado de Competitividad, se requieren 4,3 trabajadores colombianos para producir lo mismo que uno estadounidense.

Una de las formas de cerrar esta brecha es adoptar tecnología actualizada y dedicar recursos y talento a innovar. El Gobierno también tiene un rol central, mediante la creación de entidades que apoyen la innovación, proveyendo los técnicos y doctores que requieren las actividades productivas, eliminando barreras a la competencia y las exportaciones, facilitando la financiación de emprendimientos, y asegurando que haya acceso a los laboratorios para cumplir con los estándares de calidad que exigen los mercados globales.

Al respecto, se vienen trabajando un par de documentos Conpes que deberían dar los lineamientos del caso. El primero tiene que ver con la política de ciencia, tecnología e innovación, la cual da un vuelco a la tradición academicista y se enfoca en las necesidades del aparato productivo. Además, define papeles para Colciencias, iNNpulsa y el Sena, buscando hacer que cada peso rinda más y que empresarios y emprendedores no anden dando saltos para entender quién debe atenderlos en el Estado.

El segundo es la política de desarrollo productivo, que plantea organizar la regulación y las acciones de varios ministerios para que se coordinen en torno a los bienes públicos requeridos: técnicos, acceso a crédito y capital de riesgo, y facilidades para cumplir con estándares sanitarios y fitosanitarios. Así mismo, ordena la forma en que el Gobierno hace apuestas productivas.

Pero a los documentos se les está complicando el panorama. Algunos académicos insisten en que no fueron consultados y que la ciencia no está al servicio de la productividad. Al interior del Ejecutivo hay una puja para que no sean suscritos, si no se asignan vigencias futuras en favor de carteras y entidades.

En conclusión, las presiones podrían dejar en el cajón a un par de estrategias que, así no sean perfectas, van en la dirección correcta. Especialmente destacables son los lineamientos que no requieren inversiones exorbitantes.

De tal manera, el peligro es que el pan se queme en la puerta del horno, tras haberlo amasado. No meterle ahora el diente a la productividad y competitividad empresarial, sería un error imperdonable.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

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