Ricardo Ávila
Editorial

Los primeros 500 días

El balance de año y medio de gobierno de los alcaldes de las cinco grandes capitales del país deja ver los retos que enfrentan.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
junio 22 de 2017
2017-06-22 09:22 p.m.
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El primero de julio, la mayoría de mandatarios locales del país, elegidos en octubre del 2015 y posesionados en enero del 2016, cumplen 18 meses a cargo de sus administraciones. En poco más de 500 días –para alargar el famoso periodo de los ‘100 días’–, ya han sido aprobados sus planes de desarrollo y sobrevivido al balance del primer año. Otros han sido destituidos o soportan procesos de revocatoria, como le sucede al alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa.

Este lapso de año y medio de gobierno permite una perspectiva más general de los desafíos que están enfrentando, en especial, los mandatarios de las principales urbes. La Red de Ciudades Cómo Vamos –iniciativa que cobija 13 observatorios,desde Santa Marta hasta Cali, y de Medellín a Cúcuta– publicó un informe comparado que refleja un optimismo promedio del 61 por ciento y un orgullo del 69 por ciento en 11 capitales. Si bien retos como seguridad y movilidad son parecidos para las cinco grandes metrópolis del país, cada una presenta un escenario distinto.

Barranquilla tiene los mejores indicadores de satisfacción con el gobierno local. El alcalde Alejandro Char, en su segundo periodo registra 88 por ciento de favorabilidad en la más reciente encuesta Gallup. En materia de optimismo y orgullo, la medición de Cómo Vamos muestra a los barranquilleros con los más altos porcentajes. Un mayor dinamismo económico, que se refleja en la inauguración de centros de eventos, ha sido alimentado con la entrada de nuevos sectores como el de hidrocarburos off shore. Char también ha avanzado en la meta de canalizar 7 de los arroyos peligrosos. En temas de seguridad, los retos siguen, pues la tasa de homicidios no baja al ritmo proyectado.

Medellín es otra de las grandes ciudades en donde se respira cierto grado de optimismo frente al gobierno local. El mandatario Federico Gutiérrez ha desplegado un liderazgo personal en el tema de seguridad, que también le ha traído fuertes críticas. Incluso ha propuesto la demolición de edificios vinculados a los capos del narcotráfico y ha criticado a artistas que han hecho apología de la criminalidad. En cuanto al medioambiente, la contaminación es una preocupación creciente de los habitantes de la capital de la montaña. Gutiérrez anunció la renovación del 70 por ciento del parque automotor del transporte público en cinco años.

Bucaramanga, sede del Foro Urbano Nacional de ONU-Hábitat, está enfrentando el reto de implementar políticas de movilidad sostenible como el pico y placa. No obstante, el alcalde Rodolfo Hernández –quien goza de una favorabilidad del 66 por ciento–, protagoniza un pulso político con la oposición en el Concejo Municipal por esta medida.
El gobierno de la capital santandereana ha ratificó su compromiso con una agenda integral de movilidad: 20 kilómetros de ciclorrutas en dos años, conexión de Metrolínea con barrios vulnerables y mayor peatonalización. Sin embargo, la oposición le critica no haber cumplido su promesa de 20.000 casas.

La reforma administrativa de la Alcaldía de Cali ha sido uno de los logros más reconocidos de la gestión de Maurice Armitage. Al alcalde de la Sultana del Valle también le abonan el esfuerzo de proyectar un gobierno más cercano a la ciudadanía. La movilidad encabeza la agenda, en especial alrededor del sistema de transporte MIO y la informalidad. Los retos financieros del MIO, con la búsqueda de fuentes frescas de financiación, se suman a la necesidad de mejorar la gestión en seguridad y generación de empleo.

Por último, Bogotá, la capital del país, sigue viviendo tiempos de desesperanza ciudadana, en medio de la pugna política entre el alcalde Enrique Peñalosa y la oposición de izquierda. Desafortunadamente, para la metrópoli,la Administración Distrital está en deuda con el mejoramiento de la movilidad, y debates como los de la reserva Van der Hammen han opacado otros logros en obras, recuperación de espacio público y orden en la casa. El tiempo para que el burgomaestre cambie la estrategia de comunicación de su gobierno se agota, mientras crece la incertidumbre sobre el proceso de revocatoria.

Si bien retos como seguridad, movilidad, gobernabilidad y dinamismo económico son parecidos para las cinco grandes metrópolis del país, las estrategias y resultados son muy diferentes.

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