Ricardo Ávila
Editorial

Tratamiento de choque

Las cosas no van mejor para el sector industrial, motivo por el cual la Andi pide medidas que lleven a una clara reactivación.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
julio 18 de 2017
2017-07-18 08:59 p.m.
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A estas alturas del 2017, ya nadie discute que la economía colombiana anda por el carril de velocidad más lento, en cuanto a crecimiento se refiere. Los datos de diferentes sectores muestran una notoria falta de dinámica, que sorprende incluso a aquellos especialistas que al comenzar el año se mostraban más pesimistas que sus demás colegas.

La más reciente encuesta de opinión industrial conjunta –a cargo de la Andi y otros gremios del sector real– es elocuente en sus resultados. De acuerdo con el reporte que fue entregado ayer, entre enero y mayo la producción manufacturera disminuyó 0,7 por ciento en términos reales, mientras que las ventas al mercado interno bajaron 2,3 por ciento. Cuando en las cuentas se excluye el segmento de refinación de petróleo en el que tanto pesa la planta de Reficar, en Cartagena, los retrocesos son del 1,5 y 2,4 por ciento, respectivamente.

Más llamativa, tal vez, es la calificación que hacen las empresas de su realidad. Quienes tienen un sesgo para mirar solo lo positivo posiblemente destaquen que la mitad de las compañías evaluadas sostienen que su situación es buena. El problema es que en el quinto mes del 2016 esa proporción ascendía a dos de cada tres.

Adicionalmente, 74 por ciento de las firmas interrogadas confiesan haberse visto afectadas por una menor demanda de sus productos. Factores como competencia o guerra de precios se combinaron con desaceleración económica, el impacto de la reforma tributaria y la confianza del consumidor, entre otros.

Cualquiera sea la causa, los canales más golpeados acabaron siendo las ventas mayoristas, las cadenas de almacenes o las grandes superficies. A la hora de hacer un corte, 32 por ciento de las sociedades sondeadas afirmaron que su facturación total se redujo en abril y mayo, en comparación con igual periodo del 2016.

Así las cosas, el panorama es inquietante. De acuerdo con la Andi, 90 por ciento de las empresas no cumplieron con su presupuesto en lo reportado del segundo trimestre, una proporción sustancialmente mayor que el 74 por ciento correspondiente al primero. Puesto de otra manera, son cada vez más los negocios que no van a conseguir ceñirse a los planes que tenían para la primera mitad del año.

Dentro de las respuestas ensayadas para enfrentar la apatía de los compradores, la mitad de las unidades que atienden el mercado nacional decidieron reducir sus márgenes, una cifra que baja al 37 por ciento para quien despacha bienes al mercado foráneo. En contraste, apenas 5 por ciento de las compañías encuestadas pueden decir que ni han sacrificado márgenes ni incumplido presupuesto.

Todo sugiere que, aparte del entorno difícil de los últimos tiempos, eventos extraordinarios también pesan en los resultados. Para citar un caso, el paro cívico de Buenaventura, que bloqueó en la práctica la operación del principal puerto del país, golpeó al 68 por ciento de las firmas estudiadas. El alza en los costos de almacenamiento o los mayores valores del transporte terrestre y marítimo se sintieron en los balances.

Ante las circunstancias, la Andi habla de que son necesarias varias medidas de choque. La preocupación del gremio es que las esperanzas de reactivación que existen para el segundo semestre del 2017 no se concreten, a pesar de que la caída en la tasa de inflación al 4 por ciento anual le da una mano a la capacidad adquisitiva de los hogares.

Por tal motivo, el llamado es a que la baja en los intereses impulsada por el Banco de la República sea sentida con rapidez por los usuarios del crédito. Políticas en favor de las exportaciones, la vivienda o la formalización, son mencionadas igualmente por los empresarios que están empeñados en alzar la voz con fuerza, a ver si las medidas anticíclicas que sean posibles llegan más temprano que tarde. Queda por verse si alguien los va a escuchar, o no.

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