Ricardo Ávila
Editorial

Visita para la reconciliación

En su histórica presencia en el país, el papa Francisco ha centrado sus mensajes a los colombianos en la búsqueda del perdón y la paz.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
septiembre 06 de 2017
2017-09-06 08:44 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Ayer, el papa Francisco inicio su histórica visita de 99 horas a Colombia. Bogotá, Cartagena, Villavicencio y Medellín serán las ciudades testigo de la presencia del máximo jerarca de la Iglesia católica, el credo que profesan alrededor del 80 por ciento de los colombianos. Luego de 31 años del periplo de Juan Pablo II, un sumo pontífice pisa suelo nacional por tercera vez, en medio de uno de los momentos de paz y reconciliación más esperados por el país: el desarme de la guerrilla de las Farc.

Ante todo, el viaje del jefe del Estado Vaticano es de carácter espiritual. Francisco es el pastor principal de la fe católica y, según el Anuario Pontificio del 2017, Colombia es la séptima nación del mundo con mayor número de católicos. Los colombianos constituyen asimismo una sociedad creyente donde, como lo revela la Encuesta de Cultura Política del Dane, el 41 por ciento asiste al menos una vez a la semana a la iglesia o a grupos religiosos. A pesar de la creciente secularización y del fortalecimiento de las denominaciones cristianas, la religión católica sigue siendo factor importante en la vida diaria de la mayoría de ciudadanos.

A lo anterior se añade el entusiasmo que ha generado dentro del cuerpo del catolicismo la llegada del primer pontífice de origen latinoamericano. El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, hoy Francisco, es el primer obispo de Roma, con un conocimiento de primera mano de las condiciones y las necesidades de América Latina, una de las regiones más católicas del mundo. Además, su origen jesuita y la escogencia de su nombre, Francisco, en honor a San Francisco de Asís, hacen de Bergoglio un papa en cuya doctrina la pobreza y la injusticia son ejes claves. Su llegada a territorio colombiano es una oportunidad en una generación para que la Iglesia católica revitalice la fe entre sus feligreses.

Un segundo aspecto de la visita es el político. Los mensajes de Francisco acerca de la pobreza, el medioambiente, el consumismo y los poderosos tienen tanto una fortaleza espiritual como un inevitable contenido político. Incluso, entre los jerarcas de la Iglesia católica sus posturas en asuntos como el divorcio y el medioambiente han generado polémica y le han ganado la etiqueta de ‘liberal’.

Pero, al pisar Colombia, el sumo pontífice arriba a una sociedad profundamente dividida alrededor de los acuerdos de paz con las Farc. De hecho, Francisco protagonizó un intento fallido de acercamiento en el Vaticano entre el presidente Santos y el expresidente Uribe. En días recientes, los señalamientos mutuos de politización de la visita papal vienen tanto desde el Gobierno como desde la oposición. De manera acertada, el Papa ha centrado sus mensajes a los colombianos en torno a “la búsqueda de la reconciliación y la paz”. Hay, evidentemente, una brecha grande entre cómo reciben esta visita pastoral quienes ejercen el poder y los feligreses del común.

Es muy probable que muchos de los mensajes de su santidad toquen el tema de la justicia social y la necesidad de ayudar a los más necesitados. En sus distintas declaraciones y posturas, Francisco insiste en escuchar “el llanto de los pobres” y reitera su molestia por la desigualdad e inequidad de las sociedades contemporáneas. Otro de los asuntos que integran la doctrina de Francisco es el medioambiente, al que dedicó su segunda encíclica, ‘Laudato Si’. El sumo pontífice habla del cuidado de la “Casa Común” y del rol que los sectores público y privado deben cumplir.

Es poco factible que la llegada del papa Francisco resuelva de un tajo la profunda división política que hoy aqueja a Colombia. Para la mayoría católica, la presencia del vicario de Cristo es una oportunidad de oro para renovar su fe, conocer de primera mano la doctrina y los mensajes del pontífice y escucharlo en su propio idioma. Para el resto de colombianos, Francisco invita a unas reflexiones sobre la pobreza, la justicia, el amor y el medioambiente muy válidas y pertinentes para nuestro país, y que trascienden la religión. Y para Colombia, en general, la presencia del Papa refuerza la necesidad colectiva actual de pensar en la reconciliación como sociedad más allá de las armas y la política.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado