Ricardo Ávila

Sin rumbo definido

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
julio 09 de 2014
2014-07-09 12:52 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

La movilidad es hoy para los bogotanos tanto una prioridad como una tragedia.

Día tras día, la capital del país colapsa en medio de interminables trancones y caos en el transporte público. Las pérdidas en productividad son inmensas, mientras brillan por su ausencia las obras de infraestructura para mejorar el tráfico.

La urgencia para que el Distrito atienda este tema contrasta abruptamente con el desorden administrativo y la falta de liderazgo en el sector.

Sumado a lo anterior está la sombra de la corrupción simbolizada por el conocido ‘carrusel’ de la contratación.

Es precisamente en este último tema donde han surgido noticias preocupantes. Informes de varios medios han alertado sobre una eventual intromisión e indebida influencia de familiares del alcalde Gustavo Petro en la ampliación de los contratos de TransMilenio.

Se han denunciado entrega de coimas en esa multimillonaria negociación entre la administración y los actuales operadores. Así, otra vez, el sistema de articulados ha quedado en la mira de los entes de control y de investigación.

Como si lo anterior fuera poco, el Secretario de Movilidad salió hace pocas semanas de su cargo en medio de críticas por adiciones a contratos de grúas y semáforos. Tanto en esa cartera, como en la gerencia de la empresa TransMilenio, los cambios han sido frecuentes en los dos años pasados. Esa inestabilidad no solo es preocupante, sino que indica la poca prioridad que recibe el tema por parte del burgomaestre.

Las molestias de los capitalinos se explican en los indicadores del sector. De acuerdo con las encuestas del programa Bogotá Cómo Vamos, los tiempos de desplazamiento han venido subiendo en los últimos años en la ciudad.

No es sorprendente. El balance de más de una década de gobiernos de izquierda en materia de infraestructura y gestión del tránsito es mediocre.

Las promesas de la construcción de la primera línea del metro siguen ahí, mientras que el rezago de la red de troncales de TransMilenio cumple varios años y constituye un factor clave en el desbordamiento del sistema.

A la mala e inestable administración, se suman otras áreas descuidadas por el Distrito. Los bicitaxis, los mototaxis y los carros que usan aplicaciones como Uber operan en medio de vacíos regulatorios, lo que ha generado protestas. Si bien esa normatividad compete a entidades del nivel nacional, la Alcaldía podría mostrarse más proactiva en ordenar tales modos de transporte.

Ni hablar de la lentitud en la política del sistema de bicicletas compartidas y en la construcción, integración y conectividad de más kilómetros de ciclorrutas.

A lo anterior hay que agregar los bajísimos índices de ejecución para arreglar calles y avenidas, que exhiben los consabidos huecos y han sido causa, incluso, de accidentes mortales. Los programas de obras viales se caracterizan por sus atrasos y sobrecostos.

Por último, y no menos importante, está la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp).

La Alcaldía se tomó a pecho la idea de desplegarlo en fases y eso retrasó la pronta llegada de los buses azules a toda la ciudad, así como la pedagogía para su uso. Hoy conviven el nuevo y el tradicional, y ya el primero enfrenta retos en frecuencias de algunas rutas.

Es justo decir que este desafío no es un problema exclusivo de Bogotá. Sin embargo, un mal de muchos es consuelo de tontos para sus habitantes.

Mientras eso ocurre, el Palacio Liévano está en deuda a la hora de liderar un gobierno local que atienda prioridades como la seguridad ciudadana y la movilidad.

El regalo de subsidios multimillonarios en las tarifas –cuyo sustento fiscal levantó dudas en los entes de vigilancia– no reemplaza la necesidad de una agenda tangible que ayude a mejorar la calidad de vida en una ciudad que sigue sin tener rumbo definido.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado