Ricardo Ávila

No están todos los que son

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
julio 21 de 2014
2014-07-21 12:18 a.m.
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La instalación de las sesiones del Congreso, que tuvo lugar este domingo, incluyó elementos que la hicieron más atractiva que en otros años. La principal razón, aunque no la única, fue la presencia del expresidente Álvaro Uribe en el Capitolio, ocupando su curul. Como si fuera una estrella de la farándula, las cámaras siguieron al líder del Centro Democrático cada vez que saludaba a sus colegas y especialmente a los parlamentarios de los otros partidos, incluyendo algunos de sus más enconados contradictores.

No obstante, más allá de la llegada de los ‘primíparos’ o de la puja por ver quién quedaba en las mesas directivas del Senado y la Cámara, el plato fuerte fue el discurso de Juan Manuel Santos. La razón es obvia: la intervención sirvió no solo de abrebocas sobre las prioridades de una administración que empezará un segundo periodo el 7 de agosto, sino que dejó en claro cuál debería ser el rol del Legislativo, desde el punto de vista de la Casa de Nariño.

En tal sentido, el Presidente fue claro en que la prioridad general es la paz. Tal como lo dijo “el nuevo Congreso tendrá en sus manos la enorme responsabilidad de apoyar la implementación de los acuerdos y de legislar para una nueva nación: la nación del posconflicto”.

Claro que esa sigue siendo una posibilidad, hasta tanto en La Habana no se produzca el humo blanco final. Aún si se han logrado entendimientos en tres de los cinco puntos de negociación, faltan dos cruciales, como son las víctimas y la dejación de las armas. Como si eso fuera poco, el riesgo de un evento que obligue a un rompimiento o la posibilidad de encontrar escollos insuperables, sigue vigente.

Debido a ello, el trabajo parlamentario no puede estar supeditado a lo que todavía no es una certeza.

Por otra parte, la lista de reformas pendientes es larga, más allá de lo que pase con las Farc. Y es que falta mucho para hacer de Colombia un país incluyente, equitativo, moderno, justo y productivo, lo cual no solo requiere una buena gerencia de los asuntos públicos, sino una serie de ajustes al marco legal.

Pero todo indica que el compendio de tareas en ese frente no es todavía exhaustivo.

Así se desprende de las prioridades señaladas ayer por Santos, pues es claro que entre las mencionadas no están todas las que son. En otras palabras, el mandatario se quedó corto al dejar por fuera iniciativas que deberían ser clave y son esperadas con urgencia. Tal fue el caso de la cirugía de fondo que muchos demandan para la justicia o la urgencia de corregir las protuberantes fallas que existen en el sistema pensional, aparte de la inevitabilidad de un ajuste tributario.

Esas omisiones, sin embargo, no demeritan la importancia de ciertos anuncios. Así pasa con el propósito de presentar tres proyectos relacionados con el sector agropecuario, como son el de desarrollo rural, el correspondiente a baldíos y manejo de la Altillanura y el orientado a formalizar la propiedad en el campo. Bien articulados, deberían servir para que por fin se vuelvan realidad los sueños que tienen quienes nos ven como una potencia en producción de alimentos.

Pasando a otro capítulo, es encomiable el objetivo de reformar las Corporaciones Autónomas Regionales y el Sistema Nacional Ambiental, pues mientras las primeras son presas de la politiquería, el segundo se quedó obsoleto. El desafío será conseguir adeptos para hacer los cambios, dado que son los congresistas los que se benefician del statu quo.

A lo anterior se suma la reforma al equilibrio de poderes cuya meta no solo es eliminar la figura de la reelección presidencial, sino alterar las cargas en las competencias que tienen las instituciones. Buscar un nuevo equilibrio es un objetivo ambicioso que requerirá de un gran liderazgo y una verdadera visión de Estado, lo cual le exigirá al Congreso estar a la altura de tamaña responsabilidad. Tal vez por eso, el Ejecutivo prefirió no agregarle más elementos a un plato que viene lleno.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

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