Ricardo Ávila

El toro por los cuernos

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
septiembre 18 de 2013
2013-09-18 12:54 a.m.
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Han pasado apenas seis días desde cuando la mayoría de los nuevos integrantes del gabinete de Juan Manuel Santos tomó posesión de sus cargos.

Desde entonces, los recién llegados han vivido en carne propia aquel dicho que afirma que ‘lo urgente no deja tiempo para lo importante’.

Y es que entre citaciones al Congreso, eventos gremiales y compromisos en otras ciudades del país, más de uno de los ministros que acaban de ser inaugurados escasamente ha podido visitar su despacho.

Tampoco, a decir verdad, parece haberse dado el espacio para que el responsable de cada cartera pueda sentarse en calma a hablar con sus colegas.

Aunque exigente, dicho ejercicio es fundamental, sobre todo ante la necesidad de que el equipo que integra el alto Gobierno actúe de forma coordinada a la hora de enfrentar desafíos y más aún cuando el reloj ha comenzado su cuenta regresiva para una administración a la que le quedan menos de once meses.

Por ejemplo, no estaría de más que el nuevo titular de Interior discuta el manejo de la agenda legislativa con sus colegas, que el de Agricultura comente los pasos que piensa seguir tras los paros de agosto o que la de Ambiente escuche las observaciones que hay sobre los cuellos de botella en la aprobación de licencias.

Dicho sea de paso, también serviría que los antiguos aprovecharan el ejercicio para limar asperezas que surgen de tiempo en tiempo, como quedó en evidencia ayer en el Congreso tras la molestia expresada por la encargada de Transporte con su colega de Hacienda.

En pocas palabras, se requiere una nueva estrategia similar a la que tuvo lugar en la hacienda presidencial de Hatogrande en marzo.

La diferencia en esta ocasión es que el énfasis no debería estar en la coherencia de los mensajes que se transmiten, sino de las acciones que se toman.

De lo contrario, una administración que ha sido criticada por sus pobres índices de ejecución puede encontrarse con que está tirando de la cuerda en sentidos diferentes, justo cuando el tiempo se le acaba.

Quizás el caso más complejo de todos es el de la privatización de Isagen, la empresa generadora de energía en la cual la nación tiene algo más del 57 por ciento de las acciones.

Como es sabido, la intención de vender la participación estatal en la compañía ha generado reacciones encontradas, pues hay quienes concuerdan con la postura de enajenar dicha propiedad para hacer inversiones en infraestructura, mientras que otros piensan que no vale la pena salir de la que se ha descrito como la ‘joya de la corona’ del patrimonio público.

Más allá de entrar a valorar los planteamientos que se hacen, es indudable que el ministro de Minas, Amylkar Acosta, es un férreo opositor de la iniciativa.

Así lo consignó no solo en varias declaraciones, sino en un texto escrito en su blog personal el pasado 16 de agosto, en el cual sostuvo que la motivación dada en su momento “no justifica este paso en falso del Gobierno”.

Una vez designado, el funcionario trató de tomar distancia. En una entrevista concedida a El Tiempo señaló que “ahora que asumo como ministro me encuentro ante un hecho cumplido” y agregó que en este asunto “no tengo ni arte ni parte”.

El problema es que el camino apenas comienza, frente a lo cual para Acosta será imposible aparecer como un convidado de piedra.

Tanto la firma de documentos, como las decisiones que se tomen en la asamblea y la junta directiva de Isagen, le corresponderán, al menos, en partes iguales con su colega de Hacienda.

En consecuencia, lo que procede es tomar el toro por los cuernos y llegar a acuerdos explícitos entre las dos carteras, algo que implicaría reabrir la discusión y fijar posiciones conjuntas.

Si tras ese ejercicio, la determinación es que vale la pena aplazar la operación, es mejor que así sea, pues no hay nada peor que actuar a regañadientes, sobre todo en un Ejecutivo que todavía no aprende a caminar acompasado.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

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