Ricardo Ávila
Editorial

Una mejora importante

El avance del país en las pruebas Pisa de educación es una buena noticia que confirma que es posible progresar en este campo

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
diciembre 06 de 2016
2016-12-06 08:40 p.m.
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Hay noticias que tienen una enorme importancia, pero que en más de una ocasión llegan a ser ignoradas por el público. Entre esa categoría se ubica el reporte que dio a conocer ayer la Ocde, concerniente a la más reciente ronda de resultados del Programa para Evaluación Internacional de Alumnos, más conocido como Pisa. La prueba examina a los estudiantes de 15 años en decenas de países de todo el mundo, con el fin de determinar si han adquirido los conocimientos y habilidades fundamentales para seguir su camino en la vida.

Hasta ahora, Colombia venía ocupando los últimos puestos de la tabla. Y aunque aún se encuentra a una buena distancia de la media de las sociedades más ricas, consiguió avances que son muy importantes y que comprueban que el objetivo de mejorar la calidad de la enseñanza es conseguible.

Dicha conclusión surge de los puntajes obtenidos por cerca de 15.000 jóvenes que aquí tomaron los mismos test que se aplicaron en 72 naciones y regiones de los cinco continentes. La prueba tuvo una duración de dos horas e incluía tanto preguntas de elección múltiple como respuestas abiertas, en tres categorías distintas.

La mejora más significativa se tuvo en el capítulo de ciencias. Con referencia a lo observado en 2006, logramos el segundo salto más significativo en comparación con 52 sistemas educativos que también participaron hace una década. A nivel regional, estamos a la par de México, por debajo de Chile y superamos a Brasil y Perú. En el ámbito global ocupamos el lugar 58, cerca de Catar y Costa Rica.

Aunque el país aún se encuentra lejos de las sociedades más ricas, dejamos de estar en los últimos lugares de la tabla

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Todavía queda un largo camino para recorrer en este campo. Mientras en la Ocde una quinta parte de los alumnos no alcanza el nivel mínimo de conocimientos requeridos, en el caso colombiano dicha proporción sube a 49 por ciento. Lo positivo es que ese número es inferior en 11 puntos al de hace diez años.

En lo que atañe a comprensión de lectura, también hay buenas nuevas. El ascenso que tuvimos es el cuarto más alto entre 51 sistemas comparables. A pesar de ello, 43 por ciento de nuestros jóvenes de 15 años no logran entender bien un texto escrito, cuatro puntos menos que en el 2009.

La última clasificación que se hace es matemáticas, en la cual el parte es positivo, pues fuimos los séptimos de mayor progreso en la última década. No obstante, mientras en los países más desarrollados uno de cuatro pupilos queda por debajo de la línea de corte, en Colombia esa razón sube a dos de cada tres.

Lo anterior muestra un panorama de luces y sombras que merece ser analizado de forma desapasionada. Entre lo positivo hay que destacar que las políticas orientadas a fortalecer la docencia han rendido sus frutos, por lo cual es imperativo continuar con los esfuerzos hechos. En cuanto a lo negativo, salta a la vista que el nivel socio económico del estudiante influye en su desempeño. Dicho de manera descarnada, la enseñanza que reciben los pobres, es más pobre.

Por otra parte, es destacable que el promedio de computadores por alumno es de 0,95, una medida que supera la de la propia Ocde (0,77). La otra cara de la moneda es que la tasa de repetición de curso es la segunda más alta de todas, después de la de Argelia. Puesto de otra forma, 43 por ciento de nuestros jóvenes pierden al menos un año, un síntoma de que existen problemas de preparación o de motivación que inquietan.

En conclusión, hay motivos para alegrarse, pues la evolución es positiva. Al mismo tiempo, es obligatorio tener humildad al calificar lo conseguido, pues estamos a una enorme distancia de Singapur, Japón o Estonia, los primeros de la lista. Cerrar esa brecha es un imperativo que exige políticas de largo plazo y recursos suficientes, ya que nivel educativo, desarrollo y equidad son tres palabras que están unidas y definen la capacidad de una sociedad a la hora de progresar más rápido.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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