Ricardo Ávila
Editorial

Una promesa más cercana

Todavía falta, pero, tras la luz verde del Conpes, la probabilidad de que mejore la movilidad en Bogotá aumenta radicalmente.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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POR:
Ricardo Ávila
enero 11 de 2017
2017-01-11 08:09 p.m.
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Que Bogotá tiene un inmenso problema de movilidad, no es noticia para nadie. La mezcla del crecimiento poblacional, la expansión del parque automotor y la escasa inversión en nuevas vías hace que desplazarse por la ciudad sea una verdadera pesadilla, especialmente en las horas pico.

Es verdad que en la capital hay sistemas de transporte masivo, pero estos resultan insuficientes a la hora de atender la demanda o garantizar un buen servicio. TransMilenio presenta un avance de apenas el 30 por ciento con respecto a su diseño original y hoy en día su utilización está por encima de la capacidad planeada.

Como consecuencia, los tiempos de recorrido han aumentado y la insatisfacción de la ciudadanía es evidente.

Decir que las cosas van a mejorar despierta gestos de desconfianza entre los habitantes del Distrito. Han sido tantos los anuncios pasados y tantas las frustraciones, que la mayoría aplica aquella máxima de “ver para creer”, antes que extenderle el beneficio de la duda a quien promete un futuro mejor.

Sin embargo, las cosas parecen estar avanzando. Así lo sugiere la aprobación por parte del Consejo de Política Económica y Social (Conpes) de una estrategia que involucraría inversiones por 15,2 billones de pesos, de los cuales dos terceras partes serían aportadas por la Nación y que beneficiaría a un total de 1,6 millones de pasajeros cada día.

Contar con los fondos del Gobierno viabiliza proyectos que se complementarían con lo que propone hacer la administración distrital en cuanto a troncales adicionales de TransMilenio y nuevas avenidas.

El plato fuerte de lo decidido el martes pasado es la primera línea del metro, cuyas obras comenzarían el año que viene.

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l plato fuerte de lo decidido el martes pasado es la primera línea del metro de Bogotá. Darle un espaldarazo a la iniciativa significa rectificar el aval que había recibido el trazado propuesto en la época de Gustavo Petro y cuyo costo habría pasado de 13,8 a 17 billones de pesos, por cuenta de la devaluación del peso, principalmente.

Tras examinar diferentes opciones de tren subterráneo o elevado con distintas combinaciones, el Conpes se inclinó por una que irá en su totalidad por encima de la superficie. Se trata de la alternativa menos costosa y con menor riesgo de salirse del presupuesto. La línea en cuestión tendrá 19,5 kilómetros de extensión y 15 estaciones, a las cuales se le agregarán tres troncales, por un monto cercano a los 13 billones de pesos.

Una vez dada la luz verde, lo que se requiere a renglón seguido es el aval fiscal del Consejo de Política Fiscal (Confis) y la subsiguiente apropiación de las vigencias futuras con las que la Nación financiará su parte. Una vez asegurado el dinero, vendrían los pliegos y la apertura de un proceso licitatorio que estaría cerrándose en marzo del 2018, para comenzar las obras –que tardarían cuatro años– unos meses más tarde.

Aunque de menor envergadura, el emprendimiento que se verá más rápido es el de construir las fases II y III de TransMilenio en Soacha, para lo cual ya existen los diseños definitivos y cuya ejecución comenzaría este año. El cálculo es que los 3,9 kilómetros que se harán permitirían incorporar a unos 400.000 pasajeros diarios que viven en el municipio vecino a Bogotá.

Por otra parte, el RegioTram, que a lo largo de 41 kilómetros uniría a Facatativá y otras poblaciones del área con el centro de la capital, superó un obstáculo, pero todavía está pendiente la revisión de los estudios de demanda, que tendrá lugar en mayo.
Es indudable que en su momento habrá que examinar los números de un proyecto que serviría mucho en materia ambiental y de comodidad, pero que vale 5,5 billones de pesos para mover a unos 210.000 pasajeros al día.

No obstante, más que entrar a discutir pros y contras, es destacable que las cosas pintan mejor para la movilidad de bogotanos y cundinamarqueses. Ahora lo que viene es completar la tarea, para que lo dicho por el Conpes se convierta en realidad y sea económicamente sostenible, ojalá más temprano que tarde.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio

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