Ricardo Ávila

Más vale tarde...

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Editorial
POR:
Ricardo Ávila
junio 26 de 2014
2014-06-26 01:08 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

La reunión que tienen hoy los ministros de Hacienda y Minas junto con la Directora de Planeación Nacional, con el fin de buscar un freno a la caída en la producción petrolera en Colombia, tiene toda la justificación del caso.

Y es que con el paso de los meses ha quedado en claro que será imposible cumplir con las metas fijadas en cuanto a la extracción de crudo, al menos en el corto plazo.

Las cuentas son claras. Entre enero y mayo del 2014 se sacaron 975.000 barriles diarios, 114.000 menos de lo que se había calculado hace un año y un volumen bien inferior a los 1,15 millones de los que hablaba en su momento el Plan de Desarrollo de la administración Santos para esta época.

Aunque dado el impulso con que viene la economía, es posible que esa situación no se note tanto en la evolución del Producto Interno Bruto, sin duda tendrá impacto sobre las finanzas públicas.

Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo que viene de salir a la luz, por cada 10.000 barriles diarios que se aumenten de forma permanente, los ingresos del Gobierno Central suben en 321.000 mil millones de pesos anuales. En cambio, si sucede lo contrario, como ahora, se presenta una caída del mismo tenor.

Claro que el impacto tiene que considerar los precios internacionales. La crisis de los últimos días en Irak, en donde un movimiento islámico extremo amenaza al poder en Bagdad, llevó las cotizaciones de la variedad Brent del petróleo a cerca de 114 dólares el barril.

No es claro si el alza se vaya a sostener, pero de acuerdo con los cálculos oficiales, por cada dólar adicional que gane el combustible, las arcas colombianas obtienen 420.000 millones de pesos adicionales al año, frente a un escenario base de 97 dólares por barril.

Como cada uno de esos elementos es dinámico, resulta imposible hacer una proyección respecto del balance a finales del año.

No obstante, es indudable que las alarmas se han encendido, sobre todo porque es más factible que el mercado de los energéticos se normalice a que Colombia consiga recuperar todo el terreno perdido.

Las dificultades actuales tienen dos orígenes distintos.

De un lado, hay un tema estructural que nace de una realidad dura, pero cierta, consistente en que el país no cuenta con un gran volumen de reservas petroleras, pues estas apenas bastan para los próximos siete años, en el caso extremo de que no sucediera ningún descubrimiento nuevo.

Adicionalmente, hay temas puntuales que tienen un peso grande en la contracción registrada. En el 2013, según lo dicho por el Ministerio de Minas, se dejaron de producir 51.700 barriles diarios en promedio por cuenta de los bloqueos hechos por diversas comunidades (37.700 barriles), los atentados terroristas (7.200 barriles) y dificultades técnicas (6.800 barriles).

Los datos para el presente año no están disponibles, pero no hay necesidad de ser un experto para darse cuenta de que la parálisis de cerca de dos meses que tuvo el oleoducto que une a Caño Limón con Coveñas tras un ataque dinamitero, tuvo mucho que ver con lo sucedido.

Y es que aparte de impedir la salida del crudo de Arauca, también este obligó a parar el oleoducto Bicentenario que saca el combustible del Casanare.

A lo anterior hay que agregar las quejas del sector.

Estas tienen que ver, esencialmente, con la demora en la expedición de las licencias ambientales, que tarda unos 14 meses. Sobra decir que si dicho trámite fuera más corto, una serie de campos podrían comenzar a operar más temprano que tarde.

Así las cosas, el hecho de que el alto Gobierno se preocupe por lo que está pasando es bueno, si ello conduce a decisiones concretas como las que deberían salir hoy para revertir la tendencia de declinación observada.

Sin embargo, hay que lamentar que muchas de las dificultades eran conocidas o se veían venir desde hace un buen tiempo, por lo cual habría sido mejor si las alertas hubieran sonado antes.

Ricardo Ávila Pinto

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado