Espanglish

El espanglish denota poca iniciativa, dificulta la comunicación organizacional y la gerencia del con

Enrique Ogliastri
POR:
Enrique Ogliastri
enero 10 de 2011
2011-01-10 11:53 p.m.

“Nuestra empresa de outsourcing IT es born-global y near shore (con propios delivery centers) un negocio boutique. Tenemos gran performance en open source, nos fondeamos con unos Angels, mejor que los VC. Nuestra gerencia de Human Capital tiene su bottleneck en reclutar y retener técnicos: los mejores están en una Premier League. Los Project manager en HQ son latinoamericanos y trabajan en real time, sin mentalidad micromanagement”. Lo curioso de este lenguaje es que probablemente la mitad de los lectores entendieron perfectamente, así no estén en el sector de tecnologías de información. Talvez para la otra mitad de los lectores esto sea un lenguaje indescifrable. El hecho es que estamos llegando a este idioma en los negocios: ya las editoriales españolas titulan en medio inglés sus libros.
¿Se tratará de extranjeros agobiados por la escasez de palabras en español, o personas que dominan el inglés? Infortunadamente no. “Estoy aburrido -me decía un importante empresario latinoamericano- de asistir a seminarios internacionales en inglés donde se ha inscrito una mayoría que cree que habla el idioma, pero no es así y las discusiones se vuelven muy precarias y no te aportan nada”. Me recordó mi primera experiencia con el lenguaje “pocho” en Texas, cuando descubrí que ni hablaban bien el inglés, ni se atrevían tampoco a hablar exclusivamente en español. ¿Nos llevará esto a malentendernos en un lenguaje precario o en pura jeringonza?
Para los educadores esto es preocupante, porque el desarrollo de las capacidades humanas pasa por el dominio de una lengua, que apoya el análisis y solución de muchos problemas. En la primera etapa de aprender un idioma apenas se dice lo que se puede decir, este restringe al pensamiento, su profundidad y alcance. Lo mejor sería desarrollar el bilingüismo, que implica separar y manejar independientemente los dos idiomas.
¿Entonces por qué hablan así? Algunos parecen interesados en impresionarte con todo lo que han aprendido, una forma de pedantería y esnobismo, que excluye a quien no sepa los términos ni se atreva a preguntar su significado. Error craso de algunos recién graduados de posgrados en administración que salpican cada frase con los términos nuevos que han aprendido, como forma de distinguirse del vulgo, arrogancia parecida a la de aquellos monjes de la edad media que sólo hablaban en latín y entre ellos. Aparte de que el inglés es el latín contemporáneo, en el espanglish hay también una actitud de sumisión a la palabra de Dios, al conocimiento que desciende de afuera, un conocimiento que no nos pertenece y que cuando lo apropiamos genera arrogancia y sentimientos de inferioridad o reverencia.
El inglés mal hablado se ha vuelto el idioma universal. El lenguaje de los negocios y de la ciencia es el inglés, y quienes lo hablan, en todas las profesiones y en todos los países, ganan un 15% más que sus pares que no lo hablan. Pero una cosa es el inglés y otra el espanglish, que denota poca iniciativa, dificulta la comunicación organizacional y la gerencia del conocimiento en las empresas, el crear conocimientos nuevos y propios, nacidos de la práctica y de la experiencia en lugar de pensar que todo nos viene de afuera. Do you know what I mean?
 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado