Felipe Villar Stein

El mejor camino, no el más fácil

Felipe Villar Stein
Opinión
POR:
Felipe Villar Stein
febrero 13 de 2015
2015-02-13 04:08 a.m.
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En mi recorrido de educador he oído y leído las ventajas de tener un currículo único a nivel nacional. Son varias las recomendaciones de consultoras importantísimas sobre la utilidad de unificar el currículo, implementar los mismos materiales, metodologías y pedagogías a través de un territorio. Las principales ganancias son tener estudiantes homogéneos, facilidad de movilidad entre colegios y un trabajo más fácil para los maestros, quienes hacen las veces de un mero mecanismo de entrega de algo preestablecido.

Con la Constitución Política de 1991 se tomaron decisiones fundamentales frente al futuro de Colombia. En lo que concierne a la educación, la Ley General de 1994 desarrolló el espíritu de descentralización y empoderamiento del ciudadano como actor fundamental de su vida en sociedad.

La educación en Colombia no solo está descentralizada en términos administrativos, sino que está atomizada frente a los objetivos que busca y las formas para alcanzarlos. La Ley 115 de 1994 (Ley General de Educación) introdujo los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) y los puso en manos de cada institución educativa. Su objetivo era “lograr la formación integral del educando”, y para ello debería contener “los principios y fines del establecimiento, los recursos docentes y didácticos disponibles y necesarios, la estrategia pedagógica, el reglamento para docentes y estudiantes y el sistema de gestión”. Con esto se abrió el camino para la contextualización de los aprendizajes y la búsqueda de la pertinencia, cosa útil y acertada.

En términos prácticos, y en vocabulario empresarial, el PEI es el documento que contiene la mega, misión, visión y la planeación estratégica. Es la brújula que apunta al destino.

Sin embargo, quienes hemos estado acompañando este proceso en las escuelas sabemos las dificultades de empoderar a los maestros, directivos, familias y a los mismos estudiantes en la construcción de su PEI, y que el producto sea un documento vivo y, por ende, siempre en construcción y crecimiento.

Quizá nuestra herencia formalista basada en los códigos, leyes, artículos, decretos y letras no nos permite seguir soñando con más, construir un castillo sobre una frase, un dibujo de una palabra o una novela de un momento. Pareciera que necesitamos seguir apegados a lo que está escrito y, por lo tanto, el PEI, como herramienta fundamental del camino a seguir en cada escuela, ha sido tomado como un mero requisito formal más.

La construcción de un PEI no es tarea fácil, pero la realidad es que no necesita ser más que la explicación del qué, por qué y cómo de la labor que hace cada una de las instituciones educativas del país.

Estoy convencido de que haber dado esta libertad a las escuelas fue el mejor camino porque permite la diversidad intelectual y cultural, desarrolla una sociedad que se concibe desde las diferentes realidades y que construye, a su manera, la integralidad en la formación.

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Nota: absolutamente reprochables los hechos en los que murieron cuatro niños en Florencia, Caquetá. Mientras no cuidemos a nuestros niños no podemos cuidar nuestra nación. Un país en paz no es un país en el cual no hay Farc o paramilitares, es un país donde la vida se respeta por encima de todo y en el que la muerte violenta no es una opción.

Felipe Villar Stein

Director, Colegio San Mateo Apóstol

fvillar@csma.edu.co

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