Basel III: capital vs. liquidez

La nueva regla de cobertura de liquidez permite a los bancos un rango más amplio de activos.

Francisco Bamler
POR:
Francisco Bamler
marzo 06 de 2013
2013-03-06 11:28 p.m.

Como la exitosa propaganda de una reconocida institución financiera del país, el cálculo del capital adecuado y las reglas sobre liquidez de las entidades financieras a nivel internacional parecen estar ‘en el lugar equivocado’.

Para prevenir situaciones del pasado, mayores estándares de capital han sido considerados críticos para prevenir una nueva debacle financiera. Sin embargo, la nueva regla de Basel III sobre capital fue pospuesta y los activos líquidos que deben mantener los bancos como colchón para situación de crisis fueron relajados con un periodo de transición que se extiende hasta el 2019. Nadie parece estar convencido del atraso para implementar medidas tan necesarias.

La nueva regla de cobertura de liquidez, revisada en enero 7 del 2013, permite a los bancos un rango más amplio de activos, incluyendo acciones y títulos respaldados por hipotecas, bonos corporativos y bonos soberanos especulativos, entre otros. Además, el Comité de Basilea asume retiros menos drásticos de depósitos de los bancos ante la eventualidad de un hipotético periodo de crisis de 30 días.

Como un esfuerzo para remediar los inconvenientes de versiones anteriores, Basel III significa incrementar la cantidad y calidad del capital sobre el activo total de los bancos. Pero la asignación de ponderaciones al riesgo, dependiendo de la categoría de activos, parece más esotérica que práctica, y calculada sobre un acervo estático de activos.

En un artículo reciente del Financial Times, Thomas Hoenig, vicechairman del FDIC, menciona que las reglas de la Basel III son tan deficientes que necesitan ser reemplazadas por un completo nuevo concepto que la haga más clara, simple y menos dependiente de modelos de fantasía para predecir el futuro.

Koenig propone establecer una simple, pero más fuerte base de capital, reemplazando los complejos e inmanejables estándares de Basel con una tangible razón de capital de alrededor del 10 por ciento, y utilizar una medida simplificada de ponderación del riesgo como chequeo contra excesivos activos fuera del balance o otros factores que puedan influenciar la seguridad del banco.

Mi propuesta sería exigir mayores niveles de activos líquidos de bajo riesgo como colchón de liquidez combinado con necesidades de capital consistentes para mantener los niveles históricos de rentabilidad (ROE) de los bancos o al menos cercanos, usando una ponderación más simple como la propuesta por Koenig y acompañada de una muy estricta política de provisiones, que resulta más apropiada para cubrir riesgos de solvencia que el mismo capital.

Esta última razón de capital sería ajustada por el riesgo ante variaciones de tasas de interés sobre los activos y pasivos de cada entidad financiera. A mayor descalce de activos y pasivos, mayor riesgo, lo que podría ser ajustado con mayores requerimientos de capital o de liquidez.

Es el momento para que el debate se encamine en la forma correcta, de manera que cualquier solución debe integrar conjuntamente niveles de capital y coberturas de liquidez consistentes que permitan neutralizar cualquier efecto sobre la rentabilidad del sector, la cual es garantía para mantener la solidez del sistema, proteger a ahorradores, a la economía mundial y prevenir nuevas crisis financieras.

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