Francisco Barnier González
columnista

La incertidumbre del sector manufacturero

Una verdadera reforma debería aumentar la base de contribuyentes vía mayor formalización y control de negocios con el cobro del IVA al consumidor.

Francisco Barnier González
Opinión
POR:
Francisco Barnier González
septiembre 08 de 2016
2016-09-08 07:53 p.m.
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La última encuesta de opinión industrial conjunta (EOIC) de la Andi señala que el sector manufacturero sigue impulsando la economía, en medio de un ambiente de gran incertidumbre, a tasas superiores al 4% para el primer semestre del 2016.

El crecimiento económico se ha sostenido puesto que la actual fortaleza de la demanda doméstica se mantiene gracias a la disminución de las importaciones que dejaron de ‘robar’ producción interna, aumentando las ventas que ha podido alcanzar el sector.
Además, la industria ha tenido la capacidad productiva para acompañar el crecimiento.

Como lo indica la misma encuesta, la utilización de la capacidad en junio se situó en 75,2%, nivel superior al observado hace un año (71,8%), aunque sigue por debajo del promedio histórico de la EOIC, del 76,2%.

El panorama de la actividad industrial es incierto por cuanto el aumento en las tasas de interés comienza a impactar negativamente la dinámica de la demanda interna con una medicina no adecuada para el paciente. Resulta que, como bien es advertido, los empresarios están enfrentando una persistente inflación de costos, la cual restringe la demanda, pero tiene muy poca efectividad sobre el control de precios vía incremento de las tasas de interés.

También la encuesta revela que el principal obstáculo para la actividad productiva en orden de dificultad para los industriales continúa siendo la tasa de cambio, seguido de los altos costos y el suministro de materias primas.

Para que no continúe la absurda ciclicidad de la tasa de cambio, la industria y sus exportaciones deben convertirse en la actividad que jalone la economía colombiana y permita un nivel de exportaciones que elimine definitivamente la dependencia de commodities para alcanzar estabilidad y crecimiento económico sostenible.

Además, al sector manufacturero se le viene encima la reforma tributaria, lo que será otro obstáculo para la competitividad.

En este contexto, dentro de las recomendaciones del Comité Técnico Asesor para la Reforma Tributaria, está la eliminación del impuesto sobre la renta, el Cree y todos los beneficios en ellos contenidos y que se establezca un nuevo impuesto sobre utilidades empresariales (IUE), con una tarifa única entre 30% y 35%.

Lo anterior es más grave si esta argucia tributaria intenta arrebatarles sus beneficios a las empresas con acuerdos de estabilidad jurídica. Estas son el tipo de práctica que no realiza un país serio que pretenda incentivar la inversión por parte de inversionistas locales y extranjeros y solo crea mayor inseguridad jurídica.

Además, el Comité recomienda subir el IVA del 16% al 19% para bienes y servicios, igual que gravar dividendos entre 10% y 15%, lo cual terminará por afectar aún más la demanda interna y la inversión.

Una verdadera reforma estructural debería incrementar de manera expresiva la base de contribuyentes vía mayor formalización y control de miles de negocios con el cobro del IVA al consumidor final, lo que incluso permitiría reducir la tarifa de IVA actual y aumentar la base del régimen simplificado, contrario a lo recomendado, pero utilizando la iniciativa del monotributo que unifica renta e IVA para estos pequeños contribuyentes.
Además, sería la oportunidad de establecer una serie de beneficios e incentivos a la inversión dentro de una verdadera política de desarrollo productivo.

Francisco Barnier González
Asesor financiero y empresarial
fbarnier@gmail.com

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