Francisco Barnier González
columnista

Política industrial: ¡país veleta!

En este país tenemos auge económico cuando los precios del petróleo suben y desaceleración cuando estos caen.

Francisco Barnier González
Opinión
POR:
Francisco Barnier González
agosto 23 de 2016
2016-08-23 09:27 p.m.
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Los ciclos de actividad económica existen y, por supuesto, que la volatilidad e incertidumbre es parte rutinaria de economías con excesiva y creciente dependencia, como Colombia, del petróleo en los ingresos de la nación y en sus exportaciones, commodity tremendamente cíclico y estrechamente relacionado al ciclo económico.

En este país tenemos auge económico cuando los precios del petróleo suben y desaceleración cuando estos caen. Por otra parte, cuando la cotización del petróleo aumenta, se revalúa la moneda y es posible controlar la inflación, pero cuando disminuyen, se devalúa el peso y no somos capaces de controlarla. Cuántos años más vamos a vivir así en semejante inestabilidad, al vaivén de la cronología y fisiología de los ciclos económicos.

En consecuencia, la política de los diferentes gobiernos ha estado determinada por estos cambios permanentes. ¡Somos un país veleta! El Gobierno Nacional anuncia la nueva Política de Desarrollo Productivo con tres ejes fundamentales: la industria, la agricultura y el turismo, y menciona el Ministro de Hacienda que ahora sí es verdad que estos sectores van a relevar el petróleo en la economía para construir una nueva.

Todo lo anterior suena muy bonito, pero si mañana se presenta un aumento repentino de los precios del petróleo, hasta ahí llegan las buenas intenciones de nuestros gobernantes. Es por esto que la desindustrialización y la vulnerabilidad del campo colombiano no es un fenómeno reciente, y en el último decenio, la relativa debilidad industrial del país se ha acentuado más. Ahora parece haber una respuesta por parte del Ministerio de Industria y Comercio en cuanto a diseñar una Política de Desarrollo Productivo, presentada por la Ministra en la Asamblea de la Andi, la semana pasada en Cartagena.

Sin embargo, una política de desarrollo productivo debe tener una visión de largo plazo, es decir de más de 25 años, para que tanto empresarios nacionales como extranjeros sepan a qué atenerse, independiente de los vaivenes económicos. Estas políticas deben ser política de Estado, estables en el largo plazo y que no dependan del Gobierno de turno. Es la única forma de que los inversionistas puedan planear sus proyectos de inversión, bajo escenarios de riesgos razonables. Además, la política debe tener una significativa intervención estatal, como la afirmó Dani Rodrik en dicho evento.

Todos sabemos que hoy los gobiernos más dinámicos y eficientes compiten para atraer inversiones en volúmenes suficientes, que puedan mantener la creación de empleos y el crecimiento sustentable de la economía, con políticas a niveles de gobierno central, regional y municipal.

La Política de Desarrollo Productivo colombiana debe contar con subsidios, beneficios fiscales, líneas de crédito y fondos de inversión, preferencia a empresas nacionales, internacionalización de nuestras empresas, entre otros incentivos sectoriales. Todo, acompañado de una isonomía competitiva, y la movilización de los instrumentos utilizados por nuestros países competidores para apoyar los diferentes sectores productivos.

Finalmente, el Gobierno no puede desconocer la mayor parte del problema que no ha querido admitir, esto es carga tributaria excesiva con reforma a bordo, insuficiente infraestructura, elevada estructura de costos, como queda demostrado en la industria de transporte de carga en Colombia, y, en general, un marco regulatorio inadecuado para dar competitividad a las empresas.

Francisco Barnier G.
Asesor Financiero y Empresarial
fbarnier@gmail.com

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