Francisco Barnier González

Intereses venenosos

Francisco Barnier González
Opinión
POR:
Francisco Barnier González
abril 09 de 2013
2013-04-09 12:19 a.m.
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No hay razón para que los intereses bancarios sean tan elevados en Colombia con una estabilidad macroeconómica e inflación alrededor del 2 por ciento.

¿Se justifica un margen de intermediación del 7,2 por ciento frente a Chile, 3 por ciento; Argentina, 1,4 por ciento, o Venezuela, 3,5 por ciento?

Sin duda, los consumidores y las empresas podrían pagar intereses reales más bajos, igual, aun, sin reducción de la tasa de interés por parte del Banco de la República.

Solo se discute si este último va a bajar las tasas de interés y cuánto, pero no se analiza cuánto la deben disminuir los bancos comerciales. Por lo tanto, no es solo bajando las tasas del Banco Central que el problema va a ser resuelto.

Es preciso diferenciar lo que es aumento por riesgo crediticio, de lo que es incremento por poder de mercado de los bancos en el país.

Pero el poder de mercado está en el spread, que es la diferencia entre la tasa de interés que pagan las instituciones en la captación del dinero y la tasa a la que prestan, que no se reduce significativamente después de la apertura de comienzos de los 90.

Estudios como los realizados por Barajas, Steiner y Salazar (IMF) confirman tal poder de mercado y demostraron que en el periodo posapertura los spreads se mantuvieron relativamente constantes.

Igualmente, el estudio confirmaba que los spreads están positivamente relacionados a cambios en la calidad de los préstamos, contribuyendo a ampliar el spread, y, en términos generales, los índices de cartera vencida no hicieron sino disminuir durante la última década.

Tampoco la cartera vencida y la insolvencia en Colombia están fuera de los estándares en el mundo, y no justifican los intereses y spreads que pagamos.

Lo peor de todo esto es que dicho comportamiento de mantener elevados spreads y, por ende, altas tasas para las empresas y consumidores es una política inmediatista, pues las tasas terminan siendo tan altas que no son sustentables en el largo plazo, ya que alimentan la formación de mayor cartera vencida, lo que termina saliendo caro para la economía y su potencial de crecimiento.

Al mantener tasas elevadas para créditos hipotecarios y créditos a largo plazo para financiar inversiones fijas, se dificulta la formación bruta de capital y la generación de empleo.

Asimismo, limita la ampliación del crédito de consumo, pues le quita gran parte de la torta al consumo mismo y eleva los costos del proceso productivo.

¿No sería libre competencia controlar los spreads altos o las tasas de interés?

La libre competencia es justamente eso, evitar carteles o posiciones dominantes, abusos de poder de mercado, contratos con cláusulas draconianas o la misma dificultad y los costos implícitos que encarecen cambiar de intermediario financiero. Las autoridades de control financiero y bancos centrales en el mundo actúan ante la existencia de este tipo de excesos.

No hay duda de que los intereses y los spreads tienen que disminuir, y mucho.

¿Será que las autoridades competentes harán respetar los derechos de los colombianos a tener acceso al crédito en condiciones de sana competencia?

Francisco Barnier González*

*Vicepresidente de proyectos

Tracker VSR Group fbarnier@gmail.com

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