Francisco Montes

La inflación es un termómetro

Francisco Montes
POR:
Francisco Montes
enero 14 de 2014
2014-01-14 03:28 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4aa125444d.png

El dato de la variación de precios del año 2013 (1,94) causó optimismo en el Gobierno y diversos sectores económicos, pues es un medidor del estado de salud de la economía.

Empero, es importante que se analice un poco más a fondo el resultado. Son muchos los estudios que se han adelantado sobre el comportamiento de la inflación. En la teoría económica existen diversas corrientes que explican las razones por las cuales se presenta variación de precios.

Por un lado, afirman que la inflación puede estar afectada por la cantidad de dinero que circula en la economía o también por el nivel de producción y consumo. Complementando lo anterior, se dice que la inflación también está sujeta a las decisiones de política económica.

Adicionalmente, existe la línea de economistas que consideran la influencia de las expectativas. Esta concepción indica que el público basa sus expectativas de inflación considerado la información que conocen y que puede afectar el comportamiento futuro de la misma.

También es necesario analizar otros aspectos desde el punto de vista del cálculo que realiza el Dane, dado que el resultado final está sujeto a ponderaciones que dependen del sector económico. Se podría decir que según el nivel de gasto por parte de los hogares en los diferentes bienes y servicios en su canasta de consumo, asimismo se determina la ponderación.

Por ejemplo, el grupo de vivienda tiene asignado una ponderación de 30 puntos, alimentos 28, transporte 15,19, educación 5,73, comunicaciones 3,72, diversión 3,1 y salud 2,43. Estos puntos resultan al considerar el presupuesto que tienen predestinado los hogares a cada uno de los bienes y servicios que componen su consumo final.

Pues bien, los grupos de gasto que más inflación tuvieron fueron salud (4,44), educación (4,37), comunicación (2,75) y vivienda (2,74). Al compararlos con la ponderación correspondiente se observa que salud ejerció el mayor impacto sobre la variación final (1,94). no obstante de ponderar con 2,43. El resultado nos dice que la población asignó un mayor presupuesto para cubrir servicios de salud. Lo mismo se puede decir para educación, comunicaciones y vivienda. En otras palabras, los precios en estos grupos estuvieron muy por encima con respecto a los del resto de la economía.

Es adecuado preguntar: ¿por qué fue en estos sectores, donde más subieron los precios?Una posible respuesta es porque no tienen bienes sustitutos, pero, además, son un gasto obligado y no tiene negociación en el presupuesto de los hogares.

Por lo expuesto, es importante que el Gobierno ponga lupa sobre estos servicios y bienes, puesto que consumen un alto porcentaje del presupuesto, son de vital importancia en el bienestar y no pueden estar afectados por riesgos no controlables desde el presupuesto de las familias.

Francisco Montes V.

Magíster en economía
fjmontes4@hotmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado