Gabriel Rosas Vega

‘Palo porque bogas y palo...’

Gabriel Rosas Vega
POR:
Gabriel Rosas Vega
agosto 02 de 2012
2012-08-02 12:35 a.m.
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En una extensa entrevista, concedida a Yamid Amat, el Ministro de Hacienda se refirió a la estrategia que seguirá el Gobierno en los próximos meses para tratar de recuperar la dinámica de la economía: destrabar el Estado para iniciar una gigantesca inversión es la clave.

Según su afirmación, el considerable retraso de la ejecución presupuestal se debió a la deliberada política de ajuste fiscal adoptada por el Gobierno.

A pesar de tener la plata en caja, antes de poner en marcha el gigantesco plan de inversiones, decidió ajustar más. En verdad, como disculpa, luce coherente; sin embargo, no parece lógico contraerla a un periodo tan corto que indica que no se trata de un proceso continuo, sino coyuntural.

En el 2011 la ejecución fue el 94%.

De hecho, los ajustes realizados en periodos cortos son apenas apariencias engañosas de una política presupuestal sostenible. Después de dos años de haber asumido el poder, a sabiendas de que la economía daba muestras de un cierto debilitamiento, no era tiempo de hacer ajustes que retrasaran tanto la ejecución.

Además, la baja inversión de Ecopetrol –no contabilizable ahora como entidad pública–, las demoras ocasionadas por la inacción de alcaldes y gobernadores por estar recientemente posesionados y los retrasos en las grandes obras, si bien tienen efectos fiscales en el cortísimo plazo, no responden a las tareas que supone un ajuste.

Para atemperar las cosas, el anuncio de que los compromisos y los contratos están en el 50% y los pagos en 44% no pasan de ser una especie de luz de bengala lanzada en un bosque obscuro.

De cara al futuro, con el objeto de sustentar su optimismo –por supuesto el Ministro no puede mostrarse pesimista–, anuncia que vienen 15 billones de pesos para inversión, que tiene disponibles 24 billones de pesos en el Banco de la República para girar ya, y que mejorará el proceso de ejecución.

El cuadro así se ve hermoso, pero algunos rayos de luz tienden a desfigurarlo.

De una parte, en relación con la política, no se ve claro cómo poner en circulación 24 billones de pesos depositados en el Banco de la República no tenga ningún impacto sobre los medios de pago, aún más si la política pretérita ha sido flexible. Repasando las clases de teoría monetaria, para entender cómo se originan los medios de pago, es preciso acudir al balance del Emisor y sumar los pasivos que son la base monetaria o el dinero base y, por tanto, el principio del sistema.

Entonces, si la plata a la que se refiere el funcionario está guardada en el Emisor –es obvio que debe estar contabilizada– cualquier decisión que se tome en materia de utilización de esos recursos afecta la base.

Por tal motivo, no es evidente que, a pesar de no ser plata emitida, tenga incidencia sobre los medios de pago.

De otra parte, el rayo se refiere al peligro que entraña el uso atropellado de los recursos públicos.

No deja de causar gran inquietud el anuncio de un aguacero de inversiones, que supone la gestión muy acelerada del presupuesto.

Compartiendo la idea de mejorar los índices de ejecución, es, de todas maneras, importante tener en cuenta que uno de los fracasos recurrentes es la falta de planeación y control.

Por ello, es posible que se me diga ‘palo porque bogas y palo porque no bogas’.

Gabriel Rosas Vega

Exministro de Agricultura

rosgo12@hotmail.com

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