Gabriel Rosas Vega

Transparencia fiscal

Estos constituyen una alternativa a los subsidios monetarios o a los programas de gasto directo.

Gabriel Rosas Vega
POR:
Gabriel Rosas Vega
julio 31 de 2008
2008-07-31 03:34 a.m.
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Si los gobiernos quieren que los miembros de la sociedad acaten y respeten las reglas sobre las cuales se construye el andamiaje social, deben procurar que sus programas y sus políticas estén enmarcados en una estructura fiscal consistente. Eso, desde luego, supone que todo plan de políticas públicas realiza operaciones de naturaleza fiscal -cobro de impuestos, adquisición de bienes y servicios- de acuerdo con las metas y los objetivos que se determinen. En sociedades como la nuestra, que se presume plural y democrática, tales operaciones conforman el plan de gastos e ingresos del Ejecutivo; y, aún más, son la esencia del plan de desarrollo cuyo trámite debe surtirse en el Congreso de la República, conforme a unas normas y unos procedimientos definidos por la Constitución y las leyes.

Para quienes procuran por todos los medios el perfeccionamiento de la democracia, este no es un mero enunciado, ni una declaración de buena voluntad; es el elemento básico de un factor crucial para el desarrollo del país: la definición del papel que a juicio de los miembros de la sociedad, debe cumplir el Estado en la economía. Las modalidades, la extensión e intensidad de las intervenciones gubernamentales y, sobre todo, la manera como deben ser financiadas y debe distribuirse la carga entre los miembros, hacen parte del plan de acción. En pocas palabras, es el punto medular de las condiciones necesarias para un eficaz funcionamiento del Estado y la ejecución de los programas de gobierno.

Cuando estos requisitos no se cumplen o los consensos entre las fuerzas políticas son débiles, sólo cabe esperar que las finanzas públicas presenten una fragilidad crónica. Tal hecho implica una permanente falta de recursos para financiar los gastos corrientes, así como también para ampliar la infraestructura y la preparación del recurso humano.

Las causas más profundas del círculo vicioso descrito, se encuentran en la esfera política, desde donde se transmiten señales en múltiples direcciones, que retroalimentan la fragilidad de la gestión fiscal. En tales circunstancias, las autoridades con frecuencia se ven impedidas de aumentar la carga tributaria o de reducir el gasto -aún con la popularidad del Presidente no es fácil la solución- no quedándoles otra opción que aprovechar la escasa libertad que les otorga el régimen fiscal deficiente. La búsqueda de salidas constituye un claro incentivo para que los responsables de la política económica traten de sustituir instrumentos, que desde el punto de vista político resultan costosos, por otros más baratos (por ejemplo, las ventajas tributarias, también denominadas gastos tributarios o gasto público indirecto).

Los gastos tributarios son instrumentos fiscales que constituyen una alternativa a los subsidios monetarios o a los programas de gasto directo. Por definición -aunque no lo acepte el Presidente de la República- se traducen en menores ingresos para el fisco debido al trato preferencial que ofrecen. Estas renuncias dan origen a una considerable falta de transparencia en el sistema impositivo, dado que con mucha frecuencia no se sabe cuál es el costo o lo que se deja de recaudar. Las exenciones, las deducciones, los créditos, las tasas preferenciales -tasas menores diferenciadas por tipo de contribuyente- hacen parte de este inconveniente cuadro de opciones.

Entonces, el balance de la insistencia en llenar la legislación de ventajas no es sólo negativo para la búsqueda de la equidad del sistema tributario, sino también para la transparencia presupuestal, pues reduce las probabilidades de que se satisfagan los criterios de gobernabilidad (transparencia, responsabilidad y predictibilidad) y, además, crea condiciones propicias a la corrupción. ¿No serán suficientes estas razones para no insistir más sobre el tema? En realidad no se trata de divagaciones de unos teóricos distantes de las realidades mundanas. Son verdades de apuño que deben ser tomadas en cuenta.

rosgo12@hotmail.com

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