Gabriel Vallejo Lopez

Saber crecer

Gabriel Vallejo Lopez
POR:
Gabriel Vallejo Lopez
agosto 26 de 2013
2013-08-26 06:22 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7d3cbe748a.png

Todos los negocios del mundo tienen como uno de sus propósitos el crecimiento. Y esto no tiene nada de novedoso. En general, para la mayoría de empresas este es el objetivo principal, porque el crecimiento está asociado a la generación de mayores utilidades, rendimientos y participación en el mercado, lo cual se traduce, en un beneficio mayor para los inversionistas y, en últimas, para los colaboradores.

Por lo tanto, estamos acostumbrados a ver negocios que en un principio se especializaban en tortas y ponqués, y al cabo de unos años, expandieron su portafolio y se convirtieron en restaurantes de tiempo completo, en los cuales la calidad del producto no solo se mantuvo, sino que mejoró. Vemos cada mes cómo bancos, supermercados y empresas de todo tipo abren nuevos puntos de venta, y esto refuerza la idea del desarrollo económico que experimenta nuestro país.

Sin embargo, de manera aleatoria, aparecen casos en los cuales se hace visible que este crecimiento es desorganizado porque, sustentados en este precepto, según el cual crecer es el objetivo principal, se sacrifica aquello que hace diferente a la empresa, aquello con lo cual compite en el mercado. Y aquí es donde viene un tema de suma importancia: las compañías deben saber crecer.

Por ello, antes de tomar decisiones a la ligera, que pueden parecer apropiadas a simple vista, los empresarios deben hacer un examen a conciencia de las características que han permitido el éxito de la compañía hasta ese momento. ¿Es la calidad del producto, la personalización del servicio, una mezcla de ambos factores?

Este es el punto de partida en el que van a vislumbrarse aquellos aspectos en los cuales radica el éxito de la organización, y que no se pueden sacrificar desde ningún punto de vista al planear una estrategia de expansión. Si a los clientes lo que les gusta en el restaurante es ser recibidos por su dueño o ver que este mismo se pasea por el lugar cada vez que van allí, ¿cómo podría concebirse la idea de abrir nuevos puntos sin contar con la presencia de este personaje? Como es imposible contar con esta posibilidad, al menos, deberá trasladarse el concepto y hacer que en cada sucursal nueva haya una persona encargada de saludar a los comensales y cuidar cada detalle en el servicio.

Como vemos, no se trata de crecer por crecer. Aumentar la facturación sacrificando la calidad del producto es un negocio que solo deja pérdidas en el mediano y largo plazo. Lo más fácil es decir: y si nos va bien con este artículo, ¿por qué no vendemos también a, b, c o d producto? Creo firmemente en la especialización de los negocios, pero, ante todo, en no descuidar, sino potencializar lo que nos hace diferentes. Y llegando a los factores que diferencian a una empresa de la otra, no hay herramienta que permita generar mayor autenticidad que la del servicio al cliente.

Gabriel Vallejo López

Conferencista - Autor de los libros ‘Un paso adelante’ y ‘Servicio con pasión’ gabriel@grabrielvallelopez.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado