Germán Umaña Mendoza

Se acaba el invierno...

¿Alguna vez entenderemos, que crecimiento no necesariamente implica desarrollo?

Germán Umaña Mendoza
POR:
Germán Umaña Mendoza
mayo 26 de 2011
2011-05-26 12:01 a.m.
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Ojalá y sea cierto que nos encontramos ad-portas de la finalización del más duro invierno en los últimos cincuenta años, pues hay damnificados por doquier y los daños a la infraestructura física del país son inmensos e inconmensurables.

Estos son golpes que deberían producir un llamado a la reflexión colectiva y a la planificación del futuro como nación.

Simultáneo con la continuidad de la confianza inversionista, el Gobierno ha recibido facultades que le permitirían fortalecer el Ministerio de Desarrollo Sostenible y transformar, de manera definitiva, las ineficientes, burocratizadas y politizadas corporaciones regionales. Es necesario un ejercicio de planeación nacional y regional, que debe corresponder a propósitos conjuntos y a decisiones de largo plazo que conviertan al desarrollo sostenible en una política de largo plazo y verdaderamente de Estado, para que trascienda y se mantenga, a pesar de los gobiernos de turno.

Son por lo menos tres aspectos los que nos deberían llamar a una reflexión profunda:

El primero es el manejo de las cuencas hidrográficas.

Con el invierno conocimos realmente el daño que se ha hecho a la naturaleza y ha quedado demostrada su inmensa fragilidad. Hemos destruido el ecosistema indiscriminadamente y su recuperación sólo será posible si se adoptan programas de largo plazo, por ejemplo, de reforestación, de recuperación de los cauces de los ríos, de dragado ordenado y, sobre todo, de seguimiento a las inversiones públicas y privadas que, en ningún caso, deberían ser autorizadas sin la previa demostración de que no afectan el medio ambiente y que contribuirán a su desarrollo y conservación.

El segundo es que nunca se habían gastado tantos recursos del país en inversión en la infraestructura de comunicaciones terrestres en Colombia, y el resultado ha sido desastroso.

No es bueno ‘llover sobre mojado’, pero es indispensable profundizar en la investigación de la evidente corrupción que se dio en este tema en el país, no solamente para juzgar a los culpables, sino para aprender de los errores y evitar que estos persistan.

El tercero es el aspecto relativo a la atención de los damnificados en las regiones. Los próximos meses serán definitivos.

El coctel de la existencia de un presupuesto importante, unido a la incapacidad de las instituciones municipales y las elecciones de alcaldes y gobernadores a corto plazo, es explosivo.

La solución: transparencia y eficiencia en su utilización y constitución de redes de veeduría ciudadana no contaminadas por la politiquería.

En esencia, fortalecer la institucionalidad y crear una cultura hacia el desarrollo sostenible es fundamental. ¿Alguna vez entenderemos que crecimiento no necesariamente implica desarrollo, y que es necesario pensar en el futuro del país y las nuevas generaciones? ¿Saldrá el Sol?

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