La cabeza es la loca de la casa | Opinión | Portafolio
Germán Umaña Mendoza

La cabeza es la loca de la casa

¿Qué es eso de que a un estadista le cabe el país en la cabeza?

Germán Umaña Mendoza
POR:
Germán Umaña Mendoza
julio 25 de 2013
2013-07-25 03:26 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4b9015f86f.png

¿Cómo entender la sucesión de paros en las zonas de conflicto, donde se manifiesta toda la lucha de poderes por las inversiones en recursos naturales no renovables, el cultivo de coca por parte de los campesinos rehenes de los narcotraficantes, la insuficiencia de la acción del Estado que afecta a las producciones pequeñas y medianas de los pequeños cultivadores, el abandono del Gobierno y de las políticas públicas que solo son realidad en su acción cuando la presión social es efectiva, la violencia de esas manifestaciones y la, en ocasiones, excesiva reacción de la Fuerza Pública?

¿Cómo entender a las Farc dialogando en La Habana y, al mismo tiempo, el Ejército Nacional y el de la subversión incrementando su accionar militar y ufanándose de las muertes violentas de colombianos?

¿Cómo entender que durante todo un cuatrienio el Gobierno y el Congreso Nacional no hayan sido capaces de resolver temas prioritarios y urgentes para el país, y de aprobar las leyes necesarias e inaplazables en materia de salud, pensiones, educación y justicia?

¿Cómo entender que el país va bien cuando la economía y los actores sociales van mal, con una evidente ‘enfermedad holandesa’, primarizada por las exportaciones de recursos naturales y el deterioro de las demás, con incrementos indiscriminados de las importaciones y con todo tipo de prácticas de competencia desleal de una economía signada y dominada por la acción de los corruptos y de los lavadores de activos?

¿Cómo entender un país que claramente tiene problemas de sostenibilidad en el mediano plazo, sin una clara política productiva e industrial que contribuya y asegure el desarrollo, con graves síntomas de riesgo de burbujas inmobiliarias y con tasas de desempleo, pero, sobre todo, de subempleo que se acercan a la infamia?

¿Cómo entender que ante la magnitud de la problemática expuesta, los ministerios de Hacienda, Comercio e Industria, Minas, Salud, Educación, y Medio Ambiente, continúen en manos de una meritocracia que poco o nada entiende de las razones de la protesta social y que confunden la gimnasia con la magnesia?

¿Cómo entender la permanencia de una Procuraduría que ejerce la inquisición, oscurantista y mediocre, injusta e inequitativa, sesgada y, muchas veces, mentirosa, creyendo que la justicia está orientada por la divinidad: “A Dios rogando y con el mazo dando”?

Sí, señor estadista, esos son los problemas de Colombia. Ese es el país que tiene que tener en la cabeza. Deje volar su espíritu republicano. Libérese de los malos espíritus (o ministros), deje volar el pensamiento hacia soluciones audaces que lo saquen de la trampa del pasado injusto.

Para su fortuna, ‘la cabeza sigue siendo la loca de la casa’.

Germán Umaña Mendoza

Decano de la Universidad Central

germanumana201@hotmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado