Germán Umaña Mendoza

En defensa de la economía

Germán Umaña Mendoza
Opinión
POR:
Germán Umaña Mendoza
abril 23 de 2015
2015-04-23 05:59 a.m.
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Las previsiones sobre el comportamiento de la economía se caracterizan por su alto grado de incertidumbre. Sin embargo, a pesar de las críticas que existen sobre el papel de los análisis que predicen la evolución posible de los acontecimientos, y que bajo ciertos supuestos hacen predicciones sobre su comportamiento, es indudablemente mejor tener información adecuada para determinar las medidas de política económica que dejar todo al azar.

La economía no es una ciencia exacta, hay escuelas y métodos, gobiernos con tendencias ideológicas variopintas, y son habitualmente las decisiones de la política las que se equivocan o aciertan. No son los economistas los que al final deciden.

Es posible identificar los grandes saltos que vive la economía mundial, lo que en la práctica es imposible es determinar su exacta magnitud. Los precios de los commodities hicieron crisis, ¿en qué valor se estabilizarán? Eso no lo sabe nadie.

Los más pesimistas preveían precios del petróleo cercanos a 30 dólares en el corto plazo, con una leve recuperación a finales del año. Al parecer, estos se estabilizaron mucho más rápido de lo esperado y para este año se encontrarían entre 50 y 60 dólares por barril, lo que implicará un alivio para las economías exportadoras.

Hay países que son ricos en reservas, y ya descontaron los gastos de exploración. Para Colombia ese es el gran reto, puesto que actualmente las reservas no son mayores a los 7 años. Los precios en el corto y mediano plazo no son el drama, sí lo son las reservas. Hay pobres ricos (Venezuela) y clases medias que tienen que despabilarse a riesgo de convertirse en pobres (Colombia).

Todos, aun los que tienen reservas deben pensar en el desarrollo y la sostenibilidad. La demanda para que muchos de los sectores productivos se incorporen al mercado existe en el interior de los países, y la estrategia es la de mejorar las condiciones de competencia y el desarrollo.

La heterodoxia nos dice que hay que priorizar el fortalecimiento de nuevas capacidades productivas, fortalecer la educación, el talento humano y el desarrollo del progreso técnico, aprovechar el mercado interno, la integración con los vecinos, la complementación productiva, las compras del Estado como motor de desarrollo, en condiciones de competencia leal, atenuando las ‘fallas de mercado’ y atacando la concentración y los beneficios monopólicos.

La ortodoxia continuará pensando que es un mercado imperfecto el que genera el crecimiento, en la mano invisible, en una internacionalización asimétrica, favoreciendo el crecimiento de corto plazo, no la sostenibilidad, el desarrollo y la equidad. Allá ellos, son los representantes de los más poderosos. Es la política, no la economía. Hay que encontrar los verdaderos culpables y que asuman los costos que les correspondan y se produzcan los cambios necesarios. Para eso es la democracia.

‘No hay peor ciego que el que no quiere ver’.

Germán Umaña M.

Decano de Economía, Universidad Central

germanumana201@hotmail.com

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