Germán Umaña Mendoza

Se escaparon los dinosaurios

Germán Umaña Mendoza
Opinión
POR:
Germán Umaña Mendoza
junio 25 de 2015
2015-06-25 05:26 a.m.
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Se siente usted cuando el mundo gira y nuevamente escucha que al parecer se encontraban olvidados y relegados al universo del ‘Jurassic Park’ y de pronto, súbitamente, los dinosaurios escapan de su retiro y empiezan a pasearse libremente, al principio tímidamente y después desenfadadamente, y son recibidos con respeto en la sociedad? Supongo que bien, si es usted un dinosaurio.

De un momento para otro, ya no son las exportaciones y las relaciones comerciales con los países desarrollados el único camino e, incluso, los que negociaron los tratados draconianos a favor de los más poderosos, empiezan a reconocer, con timidez, que es posible que se hayan excedido en las prebendas que otorgaron.

Y ‘todos a una, como en Fuenteovejuna’, rescatan viejos discursos con nuevas palabras: ya no es simplemente el desarrollo del talento humano y la incorporación del progreso técnico, como en las viejas teorías del crecimiento endógeno.

No, ahora son los clúster, las aglomeraciones, la especialización inteligente, la negociación de tecnología, la innovación, la responsabilidad social empresarial, la complejidad en la administración, la inter y transdisciplinariedad, los Pipe y, en fin, las políticas activas para la promoción del desarrollo perdido y la intervención del Gobierno para asegurar condiciones justas de competencia y así evitar los abusos de las posiciones dominantes del mercado.

Descubrieron que el mercado no lo ordena todo, que tiene fallas, que es necesaria la regulación, que no somos ‘global players’, que tenemos pasado, que lo que acumulamos o, en su defecto, desacumulamos, hoy nos pasa la factura, con increíbles costos económicos y sociales.

Ahora, nuevamente es esencial defender los mercados internos, los territorios y las regiones, la deteriorada integración económica con los vecinos andinos y suramericanos, las prácticas competitivas, y no hacerse los de la vista gorda frente al lavado de activos y el contrabando.

Y, enhorabuena, se plantean políticas de desarrollo. Los académicos de las universidades privadas y los poderosos traen a Piketty, para que les hable de ‘el capital’ y la distribución del ingreso, se aprueba la ley contra el contrabando y las mafias, se controlan los abusos en los precios de los medicamentos de alto costo, se reflexiona sobre el sector agropecuario, se descubre que los campesinos y sus organizaciones generan riqueza y alimentos, que un país sin industria es simplemente un remedo de crecimiento, que los recursos naturales no son eternos, que hasta el papa Francisco es verde y que sin agua ni aire no se puede vivir.

Y, es que en economía los ciclos se repiten y se empiezan a rescatar nuevamente las teorías del desarrollo que los economistas del ‘pensamiento único’ habían declarado muertas. Pero no, sorprendentemente “los muertos que vos matáis, gozan de perfecta salud”, dirían algunos.

“Todo lo amado que al pasar se olvida, es fuente de angustiosas decepciones”. ¿Cómo pudieron equivocarse tanto en el país sus líderes?

Germán Umaña Mendoza

Profesor universitario

germanumana201@hotmail.com

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