Germán Umaña Mendoza

Más mercados, menos oferta

Germán Umaña Mendoza
POR:
Germán Umaña Mendoza
mayo 30 de 2013
2013-05-30 12:02 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4b9015f86f.png

El objetivo más importante de la política comercial colombiana con la suscripción de nuevos tratados de libre comercio, o por lo menos así lo plantean, es abrir otros mercados de bienes y servicios para la producción colombiana. Los resultados netos, con excepción de los suscritos con los países en desarrollo de la Comunidad Andina y Centroamérica, son pobres y poco o nada significan en cuanto a incremento de nuestras exportaciones y aumento del valor agregado, y el progreso técnico.

Más a sotto voce se plantea que estos tratados implicarán apertura de los mercados internos. Para sus partidarios a ultranza, esto significará menores precios al consumidor, diversificación del consumo. Abaratamiento de las importaciones de materias primas, bienes intermedios y de capital. Casi nunca se dice que lo que ocurre es que están compitiendo con la producción nacional en el mercado interno los productos y servicios importados.

El conjunto de propuestas significa que debería elevarse la tasa exportadora de productos y servicios diferentes a los commodities que nada tienen que ver con los tratados de libre comercio; incrementarse la tasa de penetración de importaciones, pero con crecimiento de los sectores industriales, agropecuarios y de servicios; aumentar el mercado interno de manera proporcional, y generarse una importante transformación productiva por las importaciones de bienes de capital y las de insumos.

Pero no, las estadísticas recientes nos muestran que la tasa exportadora descrita no crece, sí aumenta la participación de las importaciones y que, al contrario de lo esperado, no incrementa la producción en los sectores industrial, agrícola y de servicios. Los efectos no generan aumentos importantes en el Producto Interno Bruto ni en el empleo, y el resultado neto es el de mayor aprovechamiento de las importaciones de nuestro mercado interno.

Si a lo anterior se adiciona la falta de control y de políticas públicas que permitan enfrentar la competencia desleal que se manifiesta con miles de caras y se pasea de manera tranquila en Colombia, es difícil ver los beneficios de continuar firmando tratados de comercio con países de mayor desarrollo. Más aún, cuando la seguridad jurídica a la inversión les permite ejercer a las multinacionales prácticas monopólicas, beneficios del mismo tipo y libre flujo de los capitales sin reinvertir nada en el país.

Más apertura hacia adentro, ruptura de la sustentabilidad a largo plazo, puesto que no se están creando condiciones para sustituir los recursos que no se renovarán. Más mercados, pero menor capacidad de oferta. Más importaciones, menor empleo y disminución de la producción nacional. Más mercados de papel y mayores ingresos de bienes y servicios de terceros a Colombia. Total, y ¿para qué? Seguramente, para conseguir plata externa para los sudsidios a las ineficiencias provocadas por la política comercial.

Germán Umaña M.

Decano de la Universidad Central

germanumana201@hotmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado