Germán Umaña Mendoza

Necesito un subsidio

Germán Umaña Mendoza
POR:
Germán Umaña Mendoza
mayo 23 de 2013
2013-05-23 01:46 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4b9015f86f.png

Disminuyen los niveles de crecimiento de la actividad económica: las exportaciones caen, lo mismo ocurre con las importaciones, pero menos que las exportaciones, la industria tiene ritmos de crecimiento negativos en el total y en casi todos los sectores; la agricultura se encuentra en crisis; bajan las tasas de interés; la tasa de cambio continúa revaluada, aunque con una leve recuperación disminuyen los ritmos de entrada de inversiones extranjeras (directa y de portafolio); caen las tasas de ahorro interno, aumenta la cartera morosa en los bancos; no resultan la panacea los tratados de libre comercio y, especialmente el Acuerdo con Estados Unidos.

El Gobierno pretende sostener los ritmos de crecimiento esencialmente con el gasto público: obras de infraestructura que se desarrollan a un ritmo lento; subsidios a la vivienda y a diferentes sectores agropecuarios con el Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (Pipe), y no se fortalecen las medidas de control a la competencia desleal dizque para no generar más inflación, que de por sí se encuentra en sus niveles más bajos de la historia.

El Banco Central hace tres cosas: una reunión pública cada dos o tres meses para corregir las proyecciones que recién acaba de hacer; jugar con la tasa de interés de referencia, aunque los márgenes de intermediación de la banca se mantengan en niveles que están entre los más altos del mundo; comprar tímidamente divisas y mantener su autonomía e independencia para el control de la inflación.

La situación de empleo no es su problema. Déjà vu.

Los niveles de desempleo, subempleo e informalidad no ceden en sus altas tasas y nos mantienen como campeones en Latinoamérica. La reforma pensional ni siquiera se presenta al Congreso, aunque la mayoría de los colombianos no tenga acceso a nada en su vejez, y los únicos contentos son los intermediarios, que tienen pingües utilidades por su administración.

La reforma a la salud se quedará, como máximo, en una declaración de principios, bien formulada por las asociaciones médicas y convertida en caricatura por el Congreso.

Contracción en la demanda interna y externa; deterioro en las cuentas externas (balanza comercial, cuenta corriente, cuenta de capitales); aumento del gasto fiscal sin correspondencia en los ingresos; seguridad jurídica para que las multinacionales repatríen, de manera creciente, sus utilidades, y ninguna medida para ejercer políticas públicas para controlar su salida.

Al contrario, se ordena la inversión en el exterior de una parte de los recursos de los fondos privados de pensiones.

Pero la verdad no tengo ninguna preocupación en lo personal.

Si la situación económica se agrava, convocaré un bloqueo en cualquier carretera, eso sí, con alto flujo vehicular, por ejemplo la que de Tunja conduce a Bogotá. Solicitaré un subsidio con la seguridad de que lo obtendré.

¿Para qué? No importa, para lo que sea, como dirían mis alumnos.

Germán Umaña Mendoza

Decano de la Universidad Central

germanumana201@hotmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado