Gilberto Caicedo Gardeazábal

Nadie dijo que sería sencillo

Gilberto Caicedo Gardeazábal
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Gilberto Caicedo Gardeazábal
diciembre 18 de 2012
2012-12-18 12:38 a.m.
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Ha pasado casi desapercibida la invitación que hizo el presidente Juan Manuel Santos, en el marco de los Premios Portafolio 2012, para que el empresario se sume a la necesaria autoevaluación que deben hacer los diferentes actores de la economía que deseen afrontar esos retos que el mundo viene fijando.

En este foro tan exigente para una rendición de cuentas, el Presidente detalló con destreza los significativos logros de los últimos años, resaltando un crecimiento económico por encima de lo observado en muchos países desarrollados y aún del promedio latinoamericano. Con precisión, mostró la considerable caída en el índice de miseria –no vista desde el 2001– y la salida de 1,2 millones de personas de la pobreza –de la extrema, 674 mil compatriotas–.

También motivó al auditorio en cuanto a la expectativa que le produce esperar los nuevos datos que le confirmen el deterioro del nivel de desigualdad social por distribución del ingreso basado en el coeficiente de Gini.

En seguridad, demostró que tendremos la menor cifra de violencia desde 1986, destacando la baja de importantes y escurridizos capos, de los infames uno y dos de las Farc, y de otros tantos cabecillas guerrilleros.

Subrayó el buen índice de desempleo (8,9) y un admirable 75 por ciento de proyectos en marcha para el programa de 100 mil viviendas gratis. Lastimosamente, en educación solo pudo resaltar avances en cobertura.

Pero hay que contrastar este alentador escenario con las preocupantes cifras del desempeño industrial.

A pesar de que Colombia, en los últimos 20 años, pasó de tener acceso a mercados con 60 millones de habitantes a países con aproximadamente 850, no se vislumbra en el corto plazo un cambio de tendencia en competitividad y posicionamiento manufacturero. Mucho empresario local, con evidente tozudez, sigue asignándole al entorno macroeconómico, y a otras diversas externalidades, la responsabilidad absoluta de su estancamiento, cuando, en simultánea, viene siendo quitado de su propio mercado por eficientes jugadores internacionales que sí ven con claridad oportunidades de crecimiento y desarrollo en nuestro territorio.

Si bien el ministro del ramo tendrá que mostrar en los próximos meses si es o no capaz de dar un viraje real a la política industrial del país en materia de competitividad, inserción internacional y transformación productiva, con humildad, nuestros gerentes deben motivarse a realizar un juicioso autoexamen que parta de sus fortalezas y debilidades como emprendedor e innovador en condiciones de interdependencia e integración global, como lo señala la misma Organización Mundial de Comercio.

Así como nadie dijo que sería sencillo para el Gobierno lograr las metas que ha venido superando con relativa holgura, tampoco la tendrá fácil el sector privado para mejorar su desempeño.

Pero aquellos que diseñen una estrategia que reconozca en sus competencias la clave del éxito, lograrán asombrosos resultados en medio de los desafíos que enfrentaremos el próximo año.

Gilberto Caicedo G.

Analista - Consultor corporativo

consulting@caicedoasociados.com

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