Gilberto Caicedo Gardeazábal

El negocio del siglo

Gilberto Caicedo Gardeazábal
Opinión
POR:
Gilberto Caicedo Gardeazábal
septiembre 05 de 2014
2014-09-05 02:41 a.m.
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A lo largo de sus vidas, una gran mayoría de personas recibe una o varias oportunidades de negocio tan atractivas que difícilmente son rechazadas por cuanto reúnen las tres características del negocio perfecto: bajo o ningún riesgo, altos y constantes rendimientos por el dinero invertido –incluso por encima de lo ofrecido por el sistema financiero en condiciones normales, o un retorno superior al esperado en cualquier otra empresa o industria– y una compensación económica inversamente proporcional al tiempo y trabajo que tendría que dedicarse en otra actividad.

La toma de decisión para estos atractivos negocios viene influenciada, generalmente, por un mercadeo confiable y muy sugestivo para inversionistas incautos, y generalmente ignorantes en la materia, o para personas altamente codiciosas y proclives al dinero fácil y rápido.

Históricamente, la concurrencia de lo anterior ha convertido el aparente ‘negocio del siglo’ en verdaderas tragedias que han llevado a la quiebra a cientos de miles de personas, quienes, en su momento, no se interesaron por conocer al detalle el negocio en el que se metían o, simplemente, nunca lo entendieron.

El gran despliegue informativo de los fraudes financieros basados en esquemas Ponzi orquestados por Bernard Madoff, R. Allen Stanford y Thomas Petters no amedrentó a nuevos estafadores ni persuadió a muchos inversionistas. Con la caída del entramado de Madoff en el 2008 –con pérdidas valoradas en 17 mil millones de dólares de un total de 65 mil millones administrados–, se han identificado hasta el momento casi 500 nuevos fraudes financieros por un monto cercano a los 50 mil millones de dólares, según el investigador y abogado Jordan Maglich.

Adicional a los estructurados esquemas Ponzi camuflados, incluso, en el sistema financiero regulado, agencias federales y departamentos del Gobierno estadounidense adscritos a la Unidad Especial para el Control del Fraude Financiero (Financial Fraud Enforcement Task Force) siguen advirtiendo estafas mediante pirámides que involucran productos o servicios con precios muy elevados o irrisorios, el necesario reclutamiento de nuevos integrantes o vendedores en esquemas multinivel (Multi-level marketing ‘MLM’) y exigencias de consumo recurrente a los mismos participantes denominadas Buy-in.

También en EE. UU., donde sentenciaron a Madoff a 150 años de cárcel en un proceso que tardó solo un año y condenaron en los últimos siete a 400 estafadores, Obama sigue insistiendo en aumentar las penas y fortalecer las agencias y los sistemas de detección, control y castigo al fraude financiero y contable.

A pesar de que en Colombia la Superfinanciera solitariamente viene alertando la aparición reiterada de esquemas de defraudación piramidal, revestidos con visos de legalidad empresarial en la era posDMG, Drfe e InterBolsa, nada lograremos si no se promueve el endurecimiento de las penas y la integración coordinada del esfuerzo de la Fiscalía con las diferentes entidades involucradas.

Si usted está envuelto en un negocio fraudulento, piramidal o poco trasparente en cuanto a la información financiera que siempre le deben suministrar, consulte a la Superintendencia del ramo, rompa inmediatamente contacto con las personas que lo promueven, conserve toda la documentación posible y denuncie ante las autoridades. De no hacerlo, podría pasar de ser víctima de una estafa a cómplice de una estructura criminal.

Gilberto Caicedo G.
Analista y consultor corporativo
gcaicedogar@gmail.com

 

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