Cambios en la vida de pareja | Opinión | Portafolio
Gonzalo Gallo González

Cambios en la vida de pareja

Gonzalo Gallo González
POR:
Gonzalo Gallo González
julio 19 de 2013
2013-07-19 01:29 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdbd6d62136.png

El 80 por ciento de hombres norteamericanos se casarían con la misma mujer si lo tuvieran que hacer otra vez. ¿Cuál es el porcentaje de mujeres de ese país que se volverían a casar con el mismo hombre?: el 50 por ciento.

A la mujer le va peor que al hombre, debido a un machismo atávico que se resiste a desaparecer y a otras fallas. Al hombre le cuesta cambiar; ahí va mutando poco a poco y casi se le hace imposible imitar al caballito de mar. Un caballito de mar elige una pareja para toda la vida. Son minoría los animales fieles a una sola pareja como estos: ganso, orca, cisne y lemur. También estos pocos: lechuza, albatros, orca, tórtola, pingüino gigante, nutria, castor, águila calva y cóndor.

Ser fiel es una rareza, incluso, entre los animales. Con base en eso una infidelidad es grave, pero no debe acabar con el amor si se maneja bien. Lo ideal es evitar culpas hirientes y rencores, sacar lecciones y llegar a acuerdos sinceros de mejoramiento y mutuo beneficio.

La vida en pareja cambia, pero fluye, con las crisis normales, si ambos siguen consignando en la cuenta afectiva con detalles, ternura, respeto, tolerancia, comprensión, creatividad en todo, incluida la sexualidad, y entrega total. Los novios consignan todo el tiempo y hacen pocos retiros, por eso hay pasión, romance y unión. Los esposos tienden a consignar poco y a retirar mucho.

Pero hay algo más grave: algunos consignan en otra cuenta. Todo el tiempo manejamos la cuenta afectiva del amor, y de ti depende que permanezca boyante o que sufras sobregirado. Algunos fallan porque los hijos los absorben tanto que descuidan del todo la relación de esposos y, claro, allí está el terreno abonado de un amor muerto o en cuidados intensivos, que atrae como un imán una dolorosa infidelidad o el fardo de continuas querellas.

Los buenos terapistas de pareja no tienen soluciones mágicas, pero sí aseguran que una relación únicamente perdura cuando amarse es la prioridad, eso sí, sin llamar amor a lo que no lo es, ya que hay quienes llaman amor a cualquier cosa.

¿Para cuántos el amor es su prioridad? Querer es fácil y amar es exigente, porque es un arte, y todo arte pide dedicación, entrega y cuidados. Los novios y los esposos deberían leer y releer un libro maravilloso: El Arte de amar, de Erich Fromm. Quien lo asimile y aplique podrá cambiar lágrimas por sonrisas y su relación seguramente escamoteará un fatigoso naufragio.

Claro que hay relaciones con fecha de vencimiento desde el inicio, porque nunca hubo amor, solo deseo, sentimientos, atracción física y algo más. En el arte de amar abundan los analfabetas afectivos y los que no se han percatado de que los roles de la mujer y el hombre ya cambiaron. El matrimonio tradicional está en crisis y el que se encuentra en ciernes pide nuevos hombres y nuevas mujeres.

Lo que muestra la realidad es que los seres humanos se están acomodando a relaciones temporales y no, necesariamente, para toda la vida, en todos los casos. El desafío es cultivar el arte de amar en un nuevo escenario.

Gonzalo Gallo G.

Escritor - Conferencista

harleschaplin@oasisgonzalogallo.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado