Gonzalo Gallo González

Las cinco vocales del servicio

Gonzalo Gallo González
POR:
Gonzalo Gallo González
octubre 05 de 2012
2012-10-05 12:51 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdbd6d62136.png

Anímate a explorar otros espacios y a cambiar lágrimas por sonrisas con un servicio que cumpla cinco requisitos: Amoroso, excelente, innovador, oportuno y único.

Para que te los grabes, cada uno inicia con una de las cinco vocales. Tu mano tiene cinco dedos y al asociarlos a uno de esos requisitos, tendrás un símbolo poderoso de recordación y aplicación.

Un buen servicio se ofrece bien desde la primera vez, y se hace con calidad y calidez; así la satisfacción es doble: para el que lo da y el quien recibe.

Un servicio con las cinco vocales nos regala experiencias insospechadas, gratificantes y maravillosas.

Da lo mejor para que el tuyo sea amoroso: lo logras cuando brota del ser y lo realizas con el corazón.

Lo vives si te amas, amas lo que haces y también quieres tu misión y la empresa que te da trabajo.

Lo que obtiene un buen jefe o empresario es crear el clima para que todo esto fluya de modo natural. Un servicio es excelente cuando cumple unos estándares de calidad en el proceso, el trato y el producto o el resultado.

Sin caer en el vicio del perfeccionismo, hay que buscar siempre la excelencia con transparencia y coherencia.

Un servicio debe ser innovador para seducir y alegrar, para poder diferenciarse y sorprender positivamente, superando las expectativas del que lo recibe.

En un mundo de cambios incesantes, innovar no es un detalle más, es una necesidad, y esto lo han sabido y aplicado 3M, Apple o Zara por años. Como siempre se ha dicho: o cambias o te cambian. Un servicio debe ser oportuno y lo hace la persona precisa, en el mejor lugar, en el debido momento y del mejor modo: The best person, in te best place, at the best moment, with the best mood. Un ejemplo negativo es cuando te sirven un plato exquisito después de una espera eterna o cuando el avión despega con un retraso de cuatro horas por fallas de la aerolínea, no del clima.

Un servicio que enamora y fideliza a los clientes internos y externos deslumbra cuando es único.

Eso significa que aquel que lo recibe siente que lo atienden del mejor modo como alguien especial, único, no como si fuera uno más, o peor, como una ficha o un número: imita al médico humano que habla de su paciente con afecto como “Guillermo, el esposo de Doña Stella que va a mejorar”, y no como el doctor robótico que dice: “ese señor de la habitación 201”.

Aplicar las cinco vocales del servicio pide interiorizarlas para que broten del íntimo ser como algo asimilado, no como algo que se hace porque toca o lo piden.

De hecho, hay seres amorosamente serviciales que nunca han recibido una capacitación sobre el tema.

Delinea tu mano en una hoja, bautiza los dedos con las cinco cualidades del servicio, fija esa hoja en un lugar visible y cada día renueva el compromiso de practicar las cinco vocales de un estupendo servicio o trabajo: amoroso, excelente, innovador, oportuno y único.

Anímate a explorar otros espacios y a cambiar lágrimas por sonrisas con un servicio que cumpla cinco requisitos: Amoroso, excelente, innovador, oportuno y único.

Para que te los grabes, cada uno inicia con una de las cinco vocales. Tu mano tiene cinco dedos y al asociarlos a uno de esos requisitos, tendrás un símbolo poderoso de recordación y aplicación.

Un buen servicio se ofrece bien desde la primera vez, y se hace con calidad y calidez; así la satisfacción es doble: para el que lo da y el quien recibe.

Un servicio con las cinco vocales nos regala experiencias insospechadas, gratificantes y maravillosas. Da lo mejor para que el tuyo sea amoroso: lo logras cuando brota del ser y lo realizas con el corazón. Lo vives si te amas, amas lo que haces y también quieres tu misión y la empresa que te da trabajo.

Lo que obtiene un buen jefe o empresario es crear el clima para que todo esto fluya de modo natural. Un servicio es excelente cuando cumple unos estándares de calidad en el proceso, el trato y el producto o el resultado.

Sin caer en el vicio del perfeccionismo, hay que buscar siempre la excelencia con transparencia y coherencia.

Un servicio debe ser innovador para seducir y alegrar, para poder diferenciarse y sorprender positivamente, superando las expectativas del que lo recibe.

En un mundo de cambios incesantes, innovar no es un detalle más, es una necesidad, y esto lo han sabido y aplicado 3M, Apple o Zara por años.

Como siempre se ha dicho: o cambias o te cambian. Un servicio debe ser oportuno y lo hace la persona precisa, en el mejor lugar, en el debido momento y del mejor modo: The best person, in te best place, at the best moment, with the best mood.

Un ejemplo negativo es cuando te sirven un plato exquisito después de una espera eterna o cuando el avión despega con un retraso de cuatro horas por fallas de la aerolínea, no del clima.

Un servicio que enamora y fideliza a los clientes internos y externos deslumbra cuando es único. Eso significa que aquel que lo recibe siente que lo atienden del mejor modo como alguien especial, único, no como si fuera uno más, o peor, como una ficha o un número: imita al médico humano que habla de su paciente con afecto como “Guillermo, el esposo de Doña Stella que va a mejorar”, y no como el doctor robótico que dice: “ese señor de la habitación 201”.

Aplicar las cinco vocales del servicio pide interiorizarlas para que broten del íntimo ser como algo asimilado, no como algo que se hace porque toca o lo piden.

De hecho, hay seres amorosamente serviciales que nunca han recibido una capacitación sobre el tema. Delinea tu mano en una hoja, bautiza los dedos con las cinco cualidades del servicio, fija esa hoja en un lugar visible y cada día renueva el compromiso de practicar las cinco vocales de un estupendo servicio o trabajo: amoroso, excelente, innovador, oportuno y único.

Gonzalo Gallo G.

Escritor – Conferencista

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado