Gonzalo Gallo González

Para los jóvenes

Gonzalo Gallo González
Opinión
POR:
Gonzalo Gallo González
junio 19 de 2015
2015-06-19 03:31 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdbd6d62136.png

Dedico este escrito a los jóvenes que un día van a buscar trabajo o ya lo hacen, una odisea en Colombia. Esto es lo que interesa a los que elaboran los exámenes que hay que aprobar en las empresas: -Debemos contratar personas que quieran ‘dejar el alma’ en las labores y retos que se le presentan. Así se evita una alta rotación y mejoran los procesos de producción, gestión y mercadeo o servicio. -Es muy importante la actitud y el interés por asumir con pasión las funciones propias del negocio. Thomas Friedman analizó las cualidades de los jóvenes que contratan en la exitosa compañía Google y concluyó que “más que lo académico, cuentan la iniciativa, el liderazgo, la creatividad y las ganas de aprender. Esas son las cualidades más relevantes e influyentes para abrirse un camino exitoso en el mundo laboral”.

Lo anterior hay que enriquecerlo con lo que hace años enfatizó el estudioso Daniel Goleman: la inteligencia emocional y la social están siendo más valoradas que la mental en las empresas. Saber encausar las emociones propias y ajenas es clave en cualquier trabajo. Igual sucede con la capacidad para relacionarse bien, tener empatía y trabajar en equipo, habilidades que caracterizan a una persona con inteligencia social. En suma, los valores y la conducta de una persona influyen en alto grado en el hecho de obtener un puesto y también en el logro de conservarlo. Los jefes despóticos, pero con buenos resultados financieros, son raros especímenes en un mundo en el que ya las personas no toleran maltratos o abusos y cuentan con el respaldo de las autoridades para denunciarlo. Sí, aún hay empresas sin alma, pero se ha comprobado que solo los trabajadores bien tratados son más eficientes y, por lo mismo, sin un buen clima laboral, no hay inversiones rentables.

Los jóvenes no solo deben poner sus sueños en emplearse para otros, porque hay muchos ejemplos de emprendimiento exitosos. En el campo tecnológico son varios los jóvenes creativos y osados que nadan en el dinero porque supieron explorar e innovar. Ya desde los años de universidad, cada quien decide su futuro siendo animoso, estudioso y disciplinado, o dándose una ‘buena vida’ con resultados académicos mediocres. A los 16 o 19 años no se suele tener conciencia de que uno se está jugando todo el porvenir en pocos años. Son ‘años de siembra’, y ya después de los 20 a 22 se debe empezar a cosechar. Pero, ¿cuántos echan por la borda su futuro en un presente errático? Son barcos al garete que nunca llegarán a un buen puerto. Lo que hoy cosechan jóvenes admirables como Nairo Quintana, James Rodríguez, Mariana Pajón o Caterine Ibargüen, es el fruto de mucho compromiso, de saber cuidarse, de evitar lo fácil y de apasionarse por una meta. Ellos crearon con entrega y paciencia su propio empleo. Los jóvenes y sus padres deben ser conscientes de que conseguir empleo, actualmente, es una apuesta arriesgada y escasa. Un ansiado sí laboral depende de haberle dado antes otro sí al estudio, al compromiso, al autocontrol y la excelencia.

Gonzalo Gallo González
Escritor - Conferencista
charleschaplin@oasisgonzalogallo.com

 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado