Gonzalo Gallo González

Tres parábolas para pensar y actuar

Gonzalo Gallo González
POR:
Gonzalo Gallo González
diciembre 20 de 2013
2013-12-20 12:26 a.m.
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La mayoría de los guías espirituales y los sabios ha valorado el hechizo de las historias o las parábolas para compartir su sapiencia. En estos días tan agitados, sé más espiritual y saca tiempo para aprender o desaprender algo con estas tres parábolas:

A. La profesora solicitó a los niños que llevaran un lápiz con borrador y les pidió observarlo muy bien. Después de un rato les dijo con amor, veamos las cinco lecciones que nos enseña un lápiz: lo más valioso no está afuera, está adentro, es el grafito que nos permite escribir o dibujar. Lo aparente no es lo más importante; el lápiz, como todas nuestras acciones, deja una huella. Hay que actuar bien para que esa huella sea positiva; el lápiz trae una goma para borrar los errores, son parte de la vida. El perdón es caucho que cancela los agravios; un sacapuntas es necesario para que el lápiz funcione bien. Quien te ama te pule y ayuda, aunque te duela, y al lápiz lo guía una mano, y cada ser actúa mejor cuando busca una guía sabia para seguir el camino recto. Esa sabia guía ante todo viene de Dios, pero también de seres iluminados que están allí para darnos luz.

B. El mago inició su show y deslumbró a todos con sus geniales y asombrosos trucos. María estaba allí encantada, pero ese día la magia la puso a pensar en algo importante: “este mago descresta porque ha practicado inimaginables veces, y su destreza es el fruto de miles y miles de ensayos. ¡Ah, hoy lo veo claro, uno de mis errores es esperar que mi vida cambie fácil, por arte de magia!”. Mientras el ilusionista hacía aparecer o desaparecer personas y objetos, Mary se decía a sí misma: “no es con artificios, sino con un compromiso, como puedo dejar mis malos hábitos y adquirir otros buenos. Un guía o un seminario me pueden ayudar, pero no van a hacer magia, esa solo la puedo hacer yo misma”. El show terminó, pero ese día Mary asumió unos compromisos de mejoramiento y empezó un proceso que la llevó a transformar su vida paso a paso.

C. Naces en una cama casi cuadrada, en una habitación cuadrada, en un hospital cuadrado. Estás sobre una sábana casi cuadrada, sobre un colchón cuadrado. Te llevan a una casa y pieza cuadradas, con varios cuadros y una ventana cuadrada. Creces en medio de cosas cuadradas, en una ciudad con cuadras, y estudias con libros cuadrados en un salón cuadrado. Te enseñan a cuadrarte en filas, a cuadrar los números y a no descuadrarte en tus notas. Te cuadras con una pareja y en tu economía buscas que todo cuadre antes de ser enterrado en una tumba, en parte, cuadrada.

¡Ojo, en el cuerpo humano y en la naturaleza lo que predomina es lo circular, no lo cuadrado! ¿Tu vida es rígida y poco creativa? Claro, es por olvidar que naciste a través de un suave y bello círculo, no de un cuadrado. Sé flexible y elástico, no seas rígido ni terco.

Gonzalo Gallo González

Escritor - Conferencista

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