Gonzalo Gallo González

Vive alerta ante las creencias

Gonzalo Gallo González
Opinión
POR:
Gonzalo Gallo González
enero 16 de 2015
2015-01-16 03:13 a.m.
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El sombrero panameño vino de Ecuador, el baño turco de Roma y el chop suey “chino” se creó en Estados Unidos. Todo perro que muerde, ladra; las palabras no se las lleva el viento, y el avestruz no mete el cuello en la arena.

La lista de falsas verdades y falsas creencias es bien larga, pero condicionan nuestra vida como oscuros paradigmas de un modo inverosímil. Paradigma es una creencia que se convierte en un marco de referencia e influye en tu vida. Ojalá te sientes y mires cuáles creencias te bloquean y te impiden dar lo mejor y lograr tus sueños. Tu vida depende de tu sistema de creencias y estás programado por ellas para sufrir o ser feliz. Te liberas si tomas consciencia de lo que te mete en una prisión siniestra por no amarte y no discernir. Hay creencias sociales y religiosas que puedes dejar de lado. Son humanas, no son divinas. ¡Ámate y libérate de ideas opresoras!

Hay tres creencias fatales que generan oleadas de sufrimiento por llamar amor a lo que no es amor, sino apego y dependencia. 1: Alguien o algo es todo para mí. 2: Ese ser es la razón de mi vida. 3: Esa persona es el sentido de mi vida. Si así piensas y hablas prepárate a sufrir de un modo superlativo y a caer en una profunda depresión. De hecho, eso es lo que pasará cuando aquel a quien pones como todo para ti te engaña, se va o se muere. Nada ni nadie debe ser todo para ti, como erradamente lo insinúa las canciones: “Sin ti no podré vivir jamás”, “jamás aprenderé a vivir sin ti”, “Ay ombe, sin su amor yo no soy nada”. Sé consciente de que te amas muy poquito, eres inseguro y por eso pones la felicidad fuera de ti. Sé consciente de que eso que llamas amor es pura posesividad y una relación dependiente y ‘sufriente’. Eleva tu autoestima, valórate y ama con libertad hasta que puedas afirmar: te amo, pero no te necesito; te quiero, pero sin ti también soy feliz.

Una buena estrategia para identificar las creencias erróneas y desecharlas es cultivar un estado de vigilancia o alerta en momentos de relax. Para hacerlo puedes aprender del suricato. Es un animal bien peculiar del sur de África, es excavador y mide unos 30 centímetros, sin contar su cola. Siempre está alerta ante los depredadores como centinela, con el cuerpo erguido, mientras mira a lado y lado.

Al mismo tiempo arquea la espalda y aparenta ser tan alto como le es posible sobre dos patas, con los pelos y cola erectos. Ojalá lo estudies porque es bien curioso y, al hacerlo, piensa en la importancia de vivir en estado de alerta.

De eso habló varias veces Jesús y también lo han hecho grandes sabios, Guías Espirituales como Krishnamurti. Estar alerta es vivir con la consciencia despierta en una sociedad, que de mil maneras intenta doparla y manipularte. Por eso ganas mucho si haces pausas, piensas, te examinas y estás presente, amando en el aquí y el ahora. El suricato vigilante es un buen espejo para los autómatas de consciencia anestesiada que van como Vicente para dónde va la gente. Examina tus creencias.

Gonzalo Gallo González
Escritor - Conferencista
charleschaplin@oasisgonzalogallo.com
 

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