Gonzalo Palau Rivas

Reforma tributaria No. 32

La propuesta actual ¿cumplirá con su fin de ser la última que se discuta y apruebe en muchos años o décadas?.

Gonzalo Palau Rivas
Opinión
POR:
Gonzalo Palau Rivas
octubre 07 de 2012
2012-10-07 11:48 p.m.
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De acuerdo con R. Junguito y H. Rincón (ver capítulo sobre ‘Finanzas públicas en economía colombiana del siglo XX’), en los últimos 110 años de vida nacional se han promulgado 31 reformas tributarias. La mitad se han dictado por la vía de declaratoria de situaciones de emergencia, y la otra parte al término del correspondiente proceso de discusión y aprobación en el Congreso.

Según esto, ha habido en promedio más de una reforma por cada periodo presidencial. Fiel a esta tradición, el Gobierno actual acaba de presentar su proyecto de reforma, que al igual que en la mayoría de los casos anteriores, es considerada como la verdadera de carácter estructural e integral, y que supuestamente garantizará que por muchos años el tema fiscal no vuelva a ser agenda de gobierno alguno.

De la larga lista de reformas anteriores se destacan, por su impacto o cambios introducidos, la de 1918 (Marco F. Suárez) que estableció por primera vez el impuesto de renta, con el fin de romper la dependencia heredada desde la época de la colonia con respecto a los tributos de aduanas; la de 1935 (López Pumarejo), que crea el impuesto sobre el exceso de utilidades (hoy considerado antitécnico) y sobre el patrimonio, y la de Rojas Pinilla (1953), no es de grata recordación en el campo fiscal, pues creó la doble tributación sobre las utilidades de las empresas y dividendos a los accionistas.

La figura de la retención en la fuente, entendida no como un impuesto nuevo, sino como el mecanismo más idóneo para garantizar el recaudo, fue adoptada por el Gobierno de Guillermo L. Valencia (1963), y a esta administración se le debe también la inclusión del impuesto a las ventas, antecedente histórico del actual IVA. Del Gobierno de Carlos Lleras, heredamos la malhadada y onerosa idea de haber creado el impuesto a la gasolina, motivo de discusiones aún en el Gobierno mismo.

En 1973 (Misael Pastrana) aparece la noción de la renta presuntiva como mecanismo para forzar a los dueños del factor capital a hacer productivos sus activos o en su defecto, proceder a enajenarlos. Inexplicablemente, la base inicial para calcular este impuesto, que fue del 8%, hoy está apenas en el tres por mil, lo que la hace ineficaz. Tal vez la reforma tributaria más recordada sea la de 1974 (López Michelsen), dictada en el marco de la emergencia económica a raíz del desastre invernal en la vía que del Llano conducía a la capital. Con todos los cambios introducidos en ese momento, se suponía que en Colombia no habría sido necesario nunca más volver a hablar de reformas tributarias. Lo que está ocurriendo ahora desdice esta afirmación.

De los cambios introducidos en los últimos años, hay que mencionar el impuesto a las transacciones financieras en 1998 (A. Pastrana) para enfrentar la crisis de la banca pública y la declaratoria en dos oportunidades de un impuesto al patrimonio de carácter extraordinario, con el fin de costear la política de seguridad democrática (A. Uribe (2002 y 2003).

La propuesta actual (2012) ¿cumplirá con su fin de ser la última que se discuta y apruebe en muchos años o décadas?

GONZALO PALAU RIVAS

PROFESOR DE ECONOMÍA U. DEL ROSARIO

gonzalo.palau@urosario.edu.co

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