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Gustavo Tobón

Dos declaraciones

Deben hacerlo valer, además de su voz, para ser en esta forma protagonistas y no solo espectadores.

Gustavo Tobón
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Gustavo Tobón
noviembre 27 de 2008
2008-11-27 01:36 a.m.
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 Con apenas unos pocos días de diferencia se reunieron en Washington los líderes de los países desarrollados en el llamado G-20 y los de las Economías del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, Apec, en la ciudad de Lima. La crisis financiera fue el tema central de los grandes que se comprometieron a buscarle soluciones. Allí se analizaron las raíces de la misma entre las que mencionaron las débiles normas de control, insuficientes políticas macroeconómicas, la asunción insensata de riesgos y el poco cuidado que a éstos prestaron las autoridades económicas.

El libre comercio, en contra de lo que muchos pensaban, recibió un espaldarazo en las dos ciudades. Para el G-20, las reformas deben sustentarse en el compromiso del libre mercado, el respeto a la propiedad privada, la libertad en cuanto a las inversiones y el intercambio, la competitividad y la regulación del sistema financiero. En pocas palabras lo que se ratificó fue el sistema capitalista. Aunque reconocieron la necesidad de normas que lo regulen, fueron enfáticos en que era indispensable evitar la regulación excesiva. Es decir quieren normas pero pocas.

Para los grandes es necesario aplicar medidas fiscales que estimulen la demanda interna cuidando la sostenibilidad fiscal. Eso ya lo están implementando en algunos de los países europeos.

Para los socios de Apec también la recuperación debe basarse en medidas y estímulos monetarios, fiscales y financieros. El gobierno Bush ha destinado miles de millones de dólares para darle aliento a sus empresas, como por ejemplo a las del sector automotor.

Los acuerdos comerciales, como la Organización Mundial de Comercio, OMC, recibieron un claro apoyo. A la Ronda de Doha y su Agenda de Desarrollo, que estaba en cuidados intensivos, se le brindó un tanque de oxígeno lo que puede hacerla revivir y llegar a exitosas conclusiones. Esa es una buena noticia.

Hubo así mismo coincidencia en la necesidad de reformar las instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional.

El G-20 se refirió a las que nacieron de Bretton Woods, señalando que deben adecuarse a los cambios en la economía mundial para reflejar el peso que en la misma tienen nuevos actores. Ojalá que eso signifique que no solamente los grandes tienen el poder de orientarlas. Los países en desarrollo además de su voz, desoída tantas veces, deben tener el derecho a que su voto valga, para ser en esta forma protagonistas y no solamente espectadores.

Aunque se mencionó de paso, es conveniente resaltar que los países desarrollados reafirmaron la importancia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Erradicar el hambre y la pobreza, entre algunos de esos objetivos, ya le llama la atención a los países ricos y eso puede ser un avance para un orden internacional más justo.

En un sentido similar Apec enfatizó que la globalización debe tener una dimensión social y ambiental y abogó por una conducta empresarial que incorpore preocupaciones sociales, laborales y ambientales.

Esperemos que lo declarado no se quede escrito.

gustavo_tobon@yahoo.com

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