Distribución regional de la pobreza

Hernando Zuleta
POR:
Hernando Zuleta
noviembre 27 de 2013
2013-11-27 03:27 a.m.

En Colombia, las ganancias en reducción de la pobreza y desigualdad económica a nivel nacional contrastan con la persistencia en las diferencias departamentales. A nivel regional, la inequidad en el acceso a salud y educación redunda en desigualdad de oportunidades y esto dificulta la convergencia en niveles de ingresos. Por ello, una política social que reduzca la desigualdad de oportunidades es deseable en términos de justicia social, de crecimiento económico y de igualdad regional.

Familias en Acción es un programa de transferencias monetarias condicionadas que tiene como objetivo romper con las trampas intergeneracionales de la pobreza. Los subsidios llegan a las familias pertenecientes al Sisbén, a la población desplazada y a los indígenas. En el corto plazo, las transferencias alivian la pobreza entregando un subsidio monetario y en el largo plazo, impulsan la acumulación de capital humano al condicionar la entrega del subsidio al cumplimiento de compromisos por parte de los beneficiarios en temas de educación y salud. En este orden de ideas, dicho programa puede tener efectos importantes sobre la igualdad de oportunidades tanto a nivel nacional como a nivel regional.

La evidencia empírica disponible indica que Familias en Acción ha tenido efectos positivos y significativos sobre la asistencia escolar, la disminución de la pobreza y la nutrición de los niños. Además, en algunas localidades de Bogotá el programa ha generado reducciones en la criminalidad juvenil. Sin embargo, hasta el momento no se había estudiado el efecto del programa sobre la convergencia en indicadores sociales a nivel departamental. Una reciente tesis de maestría de la Universidad de los Andes aborda este problema.

El trabajo de María Fernanda Gómez, evalúa la existencia de convergencia de indicadores sociales entre los departamentos colombianos y analiza el efecto de Familias en Acción sobre estas dinámicas. Los resultados del trabajo indican que el programa ha tenido un efecto importante sobre la reducción de la incidencia de pobreza, la pobreza extrema y la brecha de la pobreza. Sin embargo, no ha tenido efectos positivos sobre la disminución de las diferencias departamentales. La evidencia parece indicar que el programa ha generado más desigualdad regional en niveles de pobreza, pues sus efectos positivos han sido mayores en los departamentos más ricos. En cuanto a los indicadores de educación y nutrición, el efecto del programa sobre la desigualdad regional es nulo.

Teóricamente, estos resultados pueden explicarse por la existencia de economías de escala en la ejecución de la política social, por ineficiencia, corrupción en las regiones más pobres o por trampas de pobreza relacionadas con otros factores. El reto actual es tratar de identificar cuál de estas razones pesa más en la práctica y tomar las acciones que correspondan para aumentar la efectividad de Familias en Acción en las regiones más pobres. Asimismo, vale la pena explorar complementariedades entre diferentes programas gubernamentales y tratar de impulsar políticas regionales que potencien la efectividad de los programas sociales.

Hernando Zuleta

Economista

hernando.zuleta@gmail.com

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