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¿El retorno de la aspersión aérea?

La aspersión área de herbicidas puede menoscabar la confianza de las comunidades en las instituciones y dificultar la implementación de los acuerdos.

Hernando Zuleta
Opinión
POR:
Hernando Zuleta
septiembre 12 de 2016
2016-09-12 08:15 p.m.

En los últimos días se ha discutido acerca de la posibilidad de iniciar la aspersión aérea de glufosinato de amonio para la erradicación de cultivos ilícitos. Los argumentos detrás de la propuesta son dos:

1. El crecimiento en el área cultivada es preocupante y, por esto, se necesitan acciones radicales. 2. El glufosinato de amonio es apto para su uso en la fumigación de cultivos, según la Organización Mundial de la Salud, y, de acuerdo con las autoridades, no tiene los efectos nocivos sobre el medioambiente y la salud que sí contiene el glifosato.

Con respecto al primer argumento, hay varios elementos que deben incorporarse al análisis: primero, la erradicación aérea es ineficiente. Pascual Restrepo y Sandra Rozo, calculan que erradicar una hectárea de coca utilizando aspersión aérea cuesta 72.000 dólares, pero el precio de mercado de la hoja de coca sembrada en esa hectárea es de 400 dólares. Así, el dinero de los contribuyentes está mejor invertido en un programa integral de sustitución de cultivos que en aspersiones aéreas.

Segundo, la evidencia disponible indica que la estrategia de interdicción de cargamentos de cocaína en ruta hacia mercados internacionales y la destrucción de laboratorios y cristalizadores es mucho más eficaz que la erradicación.

Tercero, la relación entre el Estado y las comunidades en zonas de cultivos se dificulta a raíz de las aspersiones. Esto redunda en dificultades para llevar presencia policial y militar, servicios públicos, salud y educación a estas zonas.

Cuarto, el aumento en el área cultivada comienza en el 2013, antes de la decisión de suspender la aspersión aérea. Así, la evidencia disponible sugiere que otros factores están afectando el crecimiento del área cultivada. Si se tiene en cuenta que en el 2012 se rompe la tendencia decreciente en el área cultivada y al año siguiente comienza a aumentar, la hipótesis según la cual la expectativa generada por los diálogos en La Habana es la causa del aumento en el área cultivada, parece más acorde con la evidencia.

Por último, el capítulo de drogas ilícitas del Acuerdo para la Terminación del Conflicto incluye planes integrales de desarrollo con participación de las comunidades en el diseño, ejecución y evaluación de los programas de sustitución y recuperación ambiental de las áreas afectadas por cultivos ilícitos. En este contexto, la aspersión área de herbicidas puede menoscabar la confianza de las comunidades en las instituciones y dificultar la implementación de los acuerdos.

Con respecto al segundo argumento, el glufisinosato tiene efectos tóxicos. Su vida media en suelo varía de 3 a 11 días y se puede transmitir a los seres humanos a través de animales que se alimentan de pasto o plantas contaminadas. Hay riesgos para la salud relacionados con inhalación, contacto con la piel y los ojos. Así, el principio de precaución indica que no se deben iniciar aspersiones aéreas con este herbicida, mientras no se demuestre que dichas aspersiones no generan riesgos para la salud.

Director Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (Cesed)
hernando.zuleta@gmail.com

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