Hernando Zuleta

La operación de desalojo del ‘Bronx’

¿Se realizó un desalojo completo con programas de resocialización, y hay prevista una transformación urbana de la zona intervenida?

Hernando Zuleta
Opinión
POR:
Hernando Zuleta
junio 19 de 2016
2016-06-19 06:24 p.m.

En la primera administración de Peñalosa se realizó la intervención del ‘Cartucho’. En esta acción hubo programas de reubicación para quienes trabajaban en oficios legales en la zona.

Además, se diseñó e implementó un programa para atender a los habitantes de la calle. Se ofrecieron alojamientos transitorios, con personal especializado que atendió a las familias afectadas, y programas de capacitación y orientación.

Uno de los resultados más visibles de esta intervención fue una caída significativa en la tasa de homicidios de la zona. Buscando garantizar que la operación tuviera efectos de largo plazo, la alcaldía planificó intervenciones posteriores en las siguientes zonas: el ‘Bronx’, ‘Cinco Huecos’, San Bernardo, La Estanzuela y Las Cruces.

No obstante, este plan perdió continuidad en la alcaldía de Luis Eduardo Garzón. Después de la intervención del ‘Cartucho’, las mafias del microtráfico trataron de reubicarse, mientras que adictos y habitantes de la calle buscaban una nueva zona de tolerancia. En estas circunstancias, el ‘Bronx’, que ya era una zona problemática, terminó siendo conquistada por la mafia del microtráfico y se convirtió en el nuevo ‘Cartucho’.

En los gobiernos de Garzón y Moreno no hubo intentos por transformar profundamente la zona del ‘Bronx’. Durante la alcaldía de Gustavo Petro se planteó una política de atención a los habitantes de la calle, tratando al adicto como un enfermo sujeto de derechos.

Además, se realizó una intervención desalojando a 300 personas que habitaban en el sector y ofreciendo programas de resocialización. No obstante, esta intervención no generó efectos sustanciales en seguridad.

La reciente operación de desalojo del ‘Bronx’ tiene varias similitudes con la intervención al ‘Cartucho’. Se realizó un desalojo completo con programas de resocialización, y hay prevista una transformación urbana de la zona intervenida. Del mismo modo, los riesgos asociados a las dos intervenciones son similares.

Por esto, es necesario que haya un acompañamiento continuo y de larga duración a los habitantes de la calle que han decidido acogerse a los programas ofrecidos por la Alcaldía.

Asimismo, vale la pena estudiar la experiencia de los Camad, evaluarla y, si es necesario, reorientar esta política.También se requiere la judicialización efectiva de los líderes de la mafia del microtráfico y una acción decidida en las zonas de riesgo: ‘Cinco Huecos’, San Bernardo, La Estanzuela, Las Cruces, el Santafé y el sector de la Alameda, que llega hasta la 26.

No sobra enfatizar que el Estado debe tener presencia permanente en todo el centro de la ciudad tanto con labores policivas como con provisión de bienes públicos.

Finalmente, es conveniente un rediseño institucional en lo que respecta a la política de drogas ilícitas. En particular, si el consumo es tratado como un problema de salud pública y no es penalizado, es deseable que el Estado garantice condiciones salubres y seguras para los consumidores.

Esto último, se facilita si hay provisión legal de drogas y el Estado participa en este proceso como proveedor o regulador.

*Director del Cesed
hernando.zuleta@gmail.com


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